23 de octubre de 2013 / 12:37 a.m.

Bogotá.- La ciudad colombiana de Tumaco, en la costa del Pacífico (suroeste), cumplió hoy 20 días sin energía por el constante derribo de torres de interconexión eléctrica por parte de las FARC, lo que llevó al presidente Juan Manuel Santos a enviar a uno de sus consejeros a la zona para buscar soluciones.

Víctor Gallo, alcalde de Tumaco, puerto en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador, explicó a Efe que el municipio "está sin servicio de energía desde el 2 de octubre, porque la guerrilla ha perpetrado atentados contra torres" en una decena de ocasiones.

El alcalde explicó que el pasado 15 de octubre las autoridades lograron reparar seis torres que habían sido derrumbadas por los rebeldes y se restableció así el funcionamiento del servicio eléctrico, pero tres días después volvieron a atentar contra otras dos.

"Hasta la fecha seguimos sin energía", dijo Gallo, al explicar que esta situación ha afectado también al suministro de agua, pues el acueducto necesita energía para funcionar.

Gallo expresó que además hay un problema de escasez de hidrocarburos para alimentar las plantas de energía con la que los habitantes tratan de paliar la oscuridad, puesto que cada municipio tiene asignado un "cupo" por la Agencia Nacional de Hidrocarburos.

El alcalde comentó que existe "el riesgo de que haya más ataques" pero las fuerzas de seguridad del Estado han incrementado en la vigilancia en el corredor vial y en la línea de interconexión, y en desarrollo de esta operación preventiva se han encontrado explosivos.

Ante la gravedad de la situación, el presidente Santos ordenó hoy al Alto Consejero para la Seguridad Ciudadana, Francisco José Lloreda, trasladarse a Tumaco y que permanezca en esa ciudad hasta que encuentre una solución a los problemas de suministro de energía.

"La instrucción que tiene el Alto Consejero es que no regrese a Bogotá hasta tanto coordine y se encuentre una solución a los problemas de suministro de energía ocasionados por los recientes ataques terroristas", explicó el mandatario.

El pasado sábado, la Diócesis de Tumaco hizo un dramático llamamiento al Gobierno para que proteja la vida de los habitantes de esa ciudad, agobiados por las acciones y amenazas de grupos armados y atentados terroristas.

En un comunicado publicado bajo el título "Tumaco no descansa", la diócesis denunció el acoso de bandas criminales y de las FARC a la población, mediante extorsiones y ataques a la infraestructura de servicios públicos, así como el abandono por parte de las autoridades.

EFE