16 de diciembre de 2013 / 09:12 p.m.

NUEVA YORK.- Alejadas de la vista de los clientes, las personas acusadas de hurto en la tienda central de Macy's en Nueva York son escoltadas por guardias de seguridad hasta el "Cuarto 140" donde pueden ser retenidas durante horas, invitadas a firmar una admisión de culpa y pagar cientos de dólares en multas, a veces sin ninguna prueba concluyente de que hayan robado nada.

Mientras el público se agolpa en los comercios en la temporada de fin de año, las denuncias de etiquetación racial en las tiendas por departamentos en el estado de Nueva York han ayudado a poner de manifiesto las prerrogativas que por lo menos 27 estados han dado a los minoristas para retener y multar a los sospechosos de hurto y que sean acusados injustamente aunque técnicamente no hayan robado nada o no se presenten cargos ante la autoridad.

"Hay que tener en cuenta que no se trata de policías sino empleados de comercios", dijo Faruk Usar, abogado defensor de una mujer turca de 62 años que demandó a Macy's. De acuerdo con algunos clientes esta compañía los forzó a pagar multas en ese mismo momento o los hostigó con cartas reclamándoles pagos.

"Cuando los detienen, no están siquiera en una celda real".

Los hurtos en los comercios representan una pérdida de 12.000 millones de dólares por año. Las leyes, que varían en severidad y montos de multas, permiten a los comercios tratar de recuperar algo. Según una ley de Nueva York de larga data, los minoristas pueden cobra una multa de hasta cinco veces el precio de la mercadería robada, hasta 500 dólares por rubro, además de hasta 1.500 dólares si la mercancía no está en condiciones para ser vendida. No hace falta una condena para interponer una denuncia civil.

Algunos clientes dicen que los comercios los han hostigado para firmar admisiones de culpabilidad para obtener ganancias, y no solamente para recobrar una pérdida.

Los minoristas no revelan cuánto dinero recuperan pero usan el procedimiento en parte para compensar costos de seguridad, explicó Barbara Staib, vocera de la Asociación Nacional para la Prevención de Hurtos. El total es una fracción de lo que pierden, agregó.

"Tendemos a olvidar que los minoristas son víctimas de delito cuando se trata de hurto", afirmó Staib.

Pero por lo menos nueve clientes de la central de Macy's, dicen en respectivas demandas que el comercio abusa de la ley, enfocándose injustamente en minorías y reteniendo clientes durante horas, años después de haber zanjado denuncias similares planteadas por el procurador general estatal mediante el pago de 600.000 dólares de multa y modificando sus prácticas. Ese acuerdo expiró en 2008.

El procurador general de Nueva York Eric Schneiderman vuelve a investigar denuncias contra los minoristas. La semana pasada, los comercios del estado accedieron a colocar en sus cibersitios una "carta de derechos" de los clientes en los que se prohíben explícitamente el etiquetamiento racial y los cacheos irrazonables.

AP