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15 de febrero de 2016 / 12:25 p.m.

México.- Aunque todo parecía ser perfecto en la vida de Victoire Maçon Dauxerre, lo cierto es que ella sufría por dentro.

La modelo francesa era una de las top model con mayor demanda a sus 23 años, pero todo ello a base de un esfuerzo que terminó por perjudicar su salud.

La ‘pesadilla’ que vivía en sus tiempos como musa, la narró en un libro que contiene diversas experiencias como top model.

“La anorexia bajo las lentejuelas”, dice una de las leyendas en sus redes sociales con las cual da promoción a su libro que se titula “Jamás se es demasiado delgada. Diario de una top-model”.

Victoire desfiló para marcas como DKNY, Miu Miu o Alexander McQueen; pero detrás de las pasarelas todo era sufrimiento.

Los cánones de la belleza obligaban a Victoire a llevar una alimentación muy requesitosa para poder vestir las diminutas prendas de las marcas. Sus dietas eran estrictas, e inclusive narra que en algunas ocasiones llegó a comer únicamente tres manzanas al día y agua gasificada, la cual ayudaba a ‘engañar al estómago’. Solo una vez por semana comía proteína animal.

“Nadie me dijo que debía perder peso, pero me dijeron: ‘En septiembre harás las Fashion Weeks, la talla es 32-34 y debes caber’. Es en ese momento cuando tendría que haberme ido”, expresa la ex modelo.

Maçon mide 1.78 y en una ocasión llegó a pesar solo 47 kilos debido a las dietas que seguía, e inclusive asegura que la apariencia de su cuerpo ponía en evidencia su mal estado de salud, además de que solía desmayarse entre los desfiles de moda.

“Un médico habría visto que tenía el pulso extremadamente débil, que perdía el pelo, que tenía osteoporosis, que no tenía la menstruación, Cuando se tiene el rostro pálido, casi verde, se ve rápidamente que hay un problema”, dice.

A sus 38 años, ha logrado superar la enfermedad y se dedica a llevar el mensaje a las jóvenes que aspiran ser modelos y les advierte que no se dejen llevar por los cánones de belleza.