12 de febrero de 2013 / 04:27 p.m.

Moscú • Rusia condenó hoy el tercer ensayo nuclear de Corea del Norte, país con el que comparte frontera terrestre, y aseguró que éste se merece una adecuada reacción por parte de la comunidad internacional.

"Sin lugar a dudas, tal comportamiento, que no se corresponde con los criterios de convivencia aceptados internacionalmente, se merece condena y una adecuada reacción de la comunidad internacional", señala el comunicado de la Cancillería rusa.

Rusia subraya que, "una vez más, al ignorar las normas del derecho internacional, (Pyongyang) mostró desprecio por las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU".

"Insistimos en que Corea del Norte cese las acciones ilegales, cumpla estrictamente con las prescripciones del Consejo de Seguridad, renuncie completamente a su programa nuclear con misiles", apunta.

Además, añade, el régimen comunista debe "regresar al Tratado de No Proliferación (TNP) y al régimen universal de garantías del OIEA", el Organismo Internacional de Energía Atómica.

Moscú considera que sólo así Pyongyang podrá romper el aislamiento internacional de su régimen y podrá sumarse a la cooperación internacional en diversos ámbitos, incluido el nuclear.

"Estamos convencidos de que esta vía responde a los intereses en primer lugar de la propia Corea del Norte", indica la nota oficial.

También el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, condenó durante una visita a Sudáfrica el ensayo nuclear realizado hoy por Corea del Norte.

"Este tipo de comportamiento es inconsistente, y obviamente merece ser condenado", dijo Lavrov en una comparecencia conjunta en Johannesburgo con su homóloga sudafricana, Maite Nkoana-Mashabane.

Según el servicio de prensa del Gobierno sudafricano, Lavrov denunció que la prueba norcoreana ignora y contradice todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Lavrov y su homóloga y anfitriona coincidieron al considerar la prueba nuclear una amenaza para la paz en la península de Corea, para la región y para la seguridad y la estabilidad del noreste de Asia, según la fuente.

Por otra parte, la Cancillería rusa expresó su confianza en que "el paso dado por Pyongyang no sea aprovechado como excusa para ampliar la actividad militar en torno a la península coreana".

"La postura de ejercitar la musculatura nuclear y de misiles deber ser contrarrestada con una alternativa jurídica internacional", añadió.

Moscú cree que ha llegado el momento de crear "un sistema de mantenimiento de la paz eficaz" en la región del noreste asiático.

"Rusia llama a todas las partes interesadas a la moderación y se propone junto a otros participantes en el proceso a seis bandas continuar los esfuerzos para la normalización de la situación en la península por medios políticos-diplomáticos", destacó.

La comunidad internacional condenó unánimemente el tercer ensayo nuclear realizado por Pyongyang y el primero desde la llegada al poder de Kim Jong-un tras la muerte en diciembre de 2011 de su padre, Kim Jong-il.

Recientemente, el embajador ruso en Pyongyang, Alexandr Timonin, aseguró que Kim no se propone reformar el sistema político comunista vigente en el país desde 1948, sino que sólo pretende introducir cambios en la gestión económica.

EFE