13 de febrero de 2013 / 01:22 p.m.

Bogotá.-• El presidente de la Cámara de Representantes de Colombia, Augusto Posada, confirmó hoy a Efe que la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de su país ha liberado a dos peruanos y tres colombianos que tenían en su poder desde el pasado 18 de enero.

"Me encuentro satisfecho y contento, me acaban de informar que la guerrilla del ELN ha liberado a dos hermanos peruanos y a tres colombianos que han estado secuestrados", afirmó Posada tras llegar al aeropuerto internacional de Lima.

La guerrilla colombiana ELN aseguró haber liberado a tres colombianos y dos peruanos, empleados de una empresa minera canadiense y secuestrados el pasado 18 de enero en el norte de Colombia, según un comunicado difundido hoy en su página web www.eln-voces.com.

"El Ejército de Liberación Nacional (ELN) libera a 5 de la empresa canadiense Geo Explorer, retenidos en (el caserío de) Casa de Barro, el 18 de enero. Tres colombianos y dos peruanos se liberan tras darles a conocer los cargos en su contra, en el juicio que se adelanta contra la locomotora minera, en su paso por el Sur de Bolívar", reseñó el texto publicado en internet.

A fines de enero, el ELN había anunciado que había tomado como rehenes en el departamento de Bolívar (norte de Colombia) a un grupo de seis empleados de esa empresa minera, entre los que figuraba también un geólogo canadiense.

Sin embargo, en su comunicado de hoy, el grupo guerrillero no hizo mención al ciudadano canadiense. Hasta ahora, las autoridades no han confirmado ni desmentido la información de las cinco liberaciones, y se desconoce en qué lugar de Colombia se habrían producido.

La Policía anunció que buscará a estas cinco personas toda la noche en los departamentos de Montecristo, Tiquisio, Río Viejo, Norosí y Arenal, en el sur de Bolívar. "Son los sitios en los cuales más expectativas tenemos en este momento" de encontrar a los liberados, dijo a la prensa el coronel Jorge Octavio Vargas, comandante de la Policía de Bolívar.

Poco antes, el cónsul peruano Jorge Dávila Pestana, en Cartagena, capital de Bolívar, se había declarado a la espera de la confirmación de las liberaciones. "Conozco la información y el reciente comunicado de esta guerrilla pero lamentablemente las autoridades colombianas no me han confirmado esta liberación", dijo el cónsul en declaraciones telefónicas a AFP.

"Ojalá ésta se convierta en una buena noticia para Colombia y los conciudadanos peruanos Javier Leandro Ochoa Aguilar y José Antonio Mamani Saico, quienes ingresaron el 10 de enero a territorio colombiano y solo unos días después tomados como rehenes", añadió.

El ELN justificó el secuestro como una forma de denuncia de lo que consideran un "saqueo" de parte del gobierno y las empresas mineras. "Desde el Ejército de Liberación Nacional seguiremos denunciando el despojo de recursos naturales y la miseria de las regiones en cuyo suelo se encuentran estos bienes, propiedad de todos los colombianos", señaló el texto.

"Convocamos a la sociedad colombiana a la defensa del patrimonio común y del bien público, justa causa, que otorga legitimidad a la lucha por soberanía y dignidad para Colombia y su gente", añadió el comunicado.

El ELN, la segunda guerrilla de Colombia con unos 2,500 integrantes, también mantiene cautivos a dos jubilados alemanes a los que en un principio acusó de ser "agentes de inteligencia", pero sobre los que esta semana pidió más datos de identidad a sus familiares, con la aparente intención de ponerlos en libertad.

Estos serían los hermanos Uwe y Gunther Otto Breuer, de 69 y 73 años de edad, quienes según las autoridades colombianas fueron secuestrados en noviembre pasado cuando se disponían a pasar de Colombia a Venezuela a través del departamento Norte de Santander, al final de un viaje alrededor del mundo comenzado hace año y medio.

El ELN había manifestado el año pasado su intención de participar en los diálogos de paz que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos lleva a cabo en La Habana con la guerrilla comunista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Sin embargo, Santos pidió entonces al ELN discreción y gestos antes de plantear un proceso de paz.

De otra parte, el gobierno colombiano, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la ONG Colombianas y Colombianos por la Paz (CCP) terminaron hoy de diseñar el proceso por el que las FARC entregarán, a partir del jueves y en dos fases, a dos policías y un soldado que están en su poder desde enero.

Los portavoces de las tres partes sostuvieron un breve encuentro en el que firmaron el protocolo de la operación, que se hará por carretera con vehículos del CICR y en dos puntos del país que aún no han sido revelados.

Las FARC secuestraron en enero a los policías Cristian Camilo Yate y Víctor Alfonso González y al soldado Josué Meneses, y días después anunciaron que los pondrían en libertad bajo la mediación de CCP y la coordinación del CICR.

Los policías fueron secuestrados entre Pradera y Florida, en el Valle del Cauca (suroeste), cuando investigaban sobre la extorsión en la zona, mientras que el soldado fue privado de su libertad en combates contra el Ejército en Policarpa, en Nariño, frontera con Ecuador.

Según lo acordado por las partes, la ex senadora y líder de CCP, Piedad Córdoba, deberá informar hoy al CICR antes de las 19:00 horas (00:00 GMT del miércoles) sobre la zona en la que se dará la primera fase del operativo el jueves, para que este organismo informe a su vez al Ministerio de Defensa.

Si este trámite se cumple como está previsto, las Fuerzas Militares cesarán su actividad entre las 18:00 horas (23:00 hora GMT) del miércoles y las 06:00 horas (11:00 hora GMT) del viernes, y si no es así, las partes decidirán aplazar el operativo al menos un día.

Así lo explicaron en declaraciones a los medios el representante del CICR, Jordi Raich; Córdoba, y el viceministro de Defensa, Jorge Enrique Bedoya, al término de su breve reunión en Bogotá. "Nosotros simplemente viajamos mañana en avión y desde allá ya veremos", dijo Córdoba a periodistas, sin dar más pistas.

Precisamente, hoy Córdoba señaló a través de su cuenta en Twitter que la guerrilla ya le hizo llegar las coordenadas en las que se comprometieron a entregar a los uniformados, y consideró una "buena noticia" para el desarrollo del operativo el haber recibido esa información.

Si todo transcurre como está previsto y el jueves se da la primera liberación, el CICR y el Ministerio de Defensa esperarán de nuevo que la guerrilla a través de CCP dé a conocer dónde se dará la segunda fase, para declarar entonces el correspondiente cese de operaciones.

"Ese mismo protocolo, que es el estándar de otras muchas liberaciones, como se conoce muy bien, se repetirá para el día sábado", dijo Raich, al agregar que "en principio está previsto que sea vía terrestre" y en dos vehículos del CICR.

"Si la información (del área en que se desarrollará la segunda fase) se entrega el jueves, la operación se realizaría el día sábado", agregó por su parte el viceministro Bedoya. De este modo, como deseó Córdoba, los tres uniformados podrán reunirse con sus familias antes del domingo.

Los preparativos y el proceso de liberación de los dos policías y un soldado coinciden con la visita al país del presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer, quien hoy sostuvo una reunión privada con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

En su visita a Colombia, Maurer se ha entrevistado ya con el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y tiene previsto viajar en los próximos días al Putumayo, un departamento ubicado en la frontera con Ecuador y muy afectado por el conflicto y sus consecuencias humanitarias.

Se trata de la primera visita de Maurer a América Latina desde que asumió la Presidencia del CICR en julio de 2012 y para ello ha elegido a Colombia, el país del continente donde esta organización humanitaria tiene mayor presencia a causa del conflicto armado interno.

La guerrilla tomó a los tres uniformados cautivos tras poner fin a un alto el fuego unilateral, el 20 de enero de pasado, en medio de las negociaciones de paz con el Gobierno que tienen su sede en La Habana, Cuba.

 EFE