EFE
27 de julio de 2013 / 02:22 p.m.

Un ciudadano brasileño, una dominicana, dos colombianas, y la mexicana Yolanda Delfín Ortega, de 22 años, entre las 78 víctimas mortales del accidente ferroviario del pasado miércoles en Santiago de Compostela.

 

Bogotá, Santiago de Compostela • La identificación de los cadáveres de un ciudadano brasileño y de una dominicana elevó hoy a cinco el número de latinoamericanos fallecidos en el accidente ferroviario que se cobró la vida de 78 personas este miércoles en España.

Hasta ahora se tenía confirmada la muerte de dos ciudadanas colombianas, Sara Fuenmayor, de 36 años, y una segunda de la que no se ha brindado oficialmente su identidad, así como de una mexicana, Yolanda Delfín Ortega, de 22 años.

Brasil informó hoy de la muerte de uno de sus ciudadanos, tampoco identificado por petición de los familiares, y República Dominicana de la de Rosalina Ynoa, alta funcionaria del Ministerio de Economía de ese país que viajaba en el tren siniestrado y de la que no se sabía nada desde el miércoles.

De acuerdo con informaciones divulgadas por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, región del noroeste de España donde ocurrió el accidente, de las 78 personas fallecidas, 75 ya han sido identificadas y ocho eran ciudadanos extranjeros.

La policía española informó hoy de que entre los fallecidos también hay ciudadanos de Estados Unidos y Argelia, mientras que el Gobierno de Italia confirmó la muerte de un universitario de 25 años.

El viceministro dominicano de Cooperación Internacional, Inocencio García, informó a Efe que los familiares de Rosalina Ynoa, que era directora ejecutiva de la Unidad de Análisis y Coordinación de la Cooperación Internacional del Ministerio de Economía, identificaron hoy su cuerpo después de tres días de incertidumbre.

Ynoa, madre de cuatro hijos y funcionaria del Ministerio de Economía de su país, había viajado el miércoles a Santiago de Compostela para visitar a una hermana que reside en esa ciudad, capital de Galicia, después de haber asistido a una reunión en Madrid preparatoria de la próxima Cumbre Iberoamericana.

Su esposo viajará en las próximas horas hacia España para reunirse con los familiares que viven allí y el cadáver será repatriado la próxima semana, dijo García desde el país europeo.

Antes de conocerse la identificación del cadáver, los compañeros de trabajo de la alta funcionaria convocaron en Santo Domingo una "cadena de oración" para que fuera encontrada con vida y en buen estado de salud.

Por su parte, el gobierno brasileño confirmó que un ciudadano de este país figura entre las víctimas mortales del accidente, pero no dio detalles de su filiación por pedido de sus familiares. La víctima tenía doble nacionalidad y vivía en España con su familia, dijo a Efe un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores.

"El consulado de Brasil en Madrid entró en contacto con la familia y ofreció apoyo, pero la familia dijo que no lo necesita y le solicitó al gobierno que no divulgue ninguna información sobre la víctima", agregó la fuente. Según versiones de prensa, la persona fallecida con nacionalidad brasileña es Fabio Cundines Antelo, de 26 años, quien figura en la lista oficial de víctimas.

Los familiares de la joven mexicana fallecida, que era de Veracruz y estudiaba derecho en Santiago de Compostela, están ya en España para hacerse cargo del cuerpo y poder repatriarlo en cuanto sea posible, informó hoy la Embajada de México en Madrid.

Mientras avanza la investigación, los equipos forenses prosiguen con la identificación de las víctimas, cuyo balance ha sido rebajado este viernes de 80 a 78, aunque las autoridades insisten en que es un balance todavía provisional.

De momento, 75 de los cuerpos ya han sido identificados, pero el trabajo para identificar los tres restantes podría tomar tiempo, aumentando la angustia de las familias por cononcer cuál ha sido el destino de sus allegados.

Dos días después de la tragedia, solo tres familias siguen aguardando noticias sobre sus seres queridos que, hasta que no se identifiquen los últimos cadáveres, aquellos que están en peor estado, están oficialmente "desaparecidos".

"Son las autopsias que más están tardando, pero los familiares saben que lo que están haciendo los profesionales es asegurarse al 100% de que todo sea correcto. Lo entienden y lo agradecen aunque son más horas de espera", dice Carmen Regía, de Cruz Roja, que coordina el apoyo a las familias.

La cifra, sin embargo, todavía es provisional: los expertos inspeccionan "restos humanos" que podrían pertenecer a hasta tres personas diferentes y de los 81 hospitalizados, 31 de ellos siguen en estado grave. "Las familias están exhaustas, con dolor y angustia", dijo el alcalde de la ciudad, Angel Currás.

El accidente ocurrió a pocos kilómetros de Santiago aparentemente debido a una "imprudencia" del conductor del tren, que manejaba a mayor velocidad de la recomendada y está detenido. El conductor permanece en un hospital de Santiago y ha sido imputado por "imprudencia" con resultado de muerte, dijo el jefe superior de la Policía de la región de Galicia, Jaime Iglesias.

Paralelamente al trabajo forense, la investigación sigue en marcha, cada vez más orientada a un error en el sistema de frenado combinado a un exceso de velocidad. José Francisco Garzón Amo, de 52 años y maquinista desde 2003, parece que no pudo frenar a tiempo al acercarse al viraje del accidente cuando el tren, según afirma el diario El País, circulaba a 190 km/h cuando el límite era de 80 km/h.

El conductor, captado en algunas fotografías de después del accidente con aspecto atónito y el rostro muy ensangrentado, se negó a declarar este viernes a los policías que lo visitaron en el hospital, donde se recupera de las heridas. "Pasará a disposición judicial lo antes posible", informó una portavoz policial.

El maquinista fue detenido el jueves por la policía de Galicia por "imprudencia" y "delitos vinculados al accidente", según informó el jefe del cuerpo en la región. El cuerpo también tiene bajo su custodia las cajas negras del tren, que deben ser remitidas al juez instructor.

El accidente se produjo el miércoles a las 20:42 (hora local, 18:42 hora GMT) cuando el tren, procedente de Madrid, entró a demasiada velocidad en una curva cerrada, conocida como A Grandeira, a unos cuatro kilómetros de la estación de Santiago. El tren "frenó demasiado tarde", afirmó este viernes el diario El País.

El convoy, un híbrido entre la alta velocidad y los modelos convencionales, salía de una vía de alta velocidad en un tramo limitado a 80 km/h y sin sistema de frenado automático. "Los sistemas de alerta de la vía férrea saltaron al detectar que Francisco José Garzón Amo, el conductor del Alvia procedente de Madrid, circulaba a 190 km/h cuando no debía superar los 80", escribió El País.

"La alarma, según ha reconocido el propio maquinista, se activó en el cuadro de mando y él intentó frenar, sin poder evitar la tragedia", añadió el diario, que la víspera había revelado unas conversaciones por radio entre el conductor y la estación. "¡Voy a 190! Espero que no haya muertos porque caerán sobre mi conciencia", dijo el maquinista, según estas grabaciones reproducidas.

Renfe considera que aún es prematuro hacer conjeturas sobre la causa de la peor tragedia ferroviaria de España desde 1944. Varios vagones descarrilaron, amontonándose unos con otros, y uno de ellos saltó por los aires, cayendo en un terraplén a varios metros de las vías.

Conmocionada por la tragedia, Santiago de Compostela, ciudad de peregrinación conocida mundialmente, en el noroeste de España, se prepara para rendir homenaje a las víctimas con la celebración el lunes de un funeral en la catedral, donde la gente deposita desde el jueves flores y velas encendidas. La ceremonia será presidida por el arzobispo Julián Barrio.

Muchos ciudadanos volvieron a concentrarse este viernes en silencio en la conocida plaza del Obradoiro compostelana en señal de duelo. El príncipe Felipe, heredero de la Corona española, y su esposa Letizia visitaron este viernes la capital gallega, después de que el jueves lo hicieran el rey Juan Carlos y la reina Sofía.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, acudirá al funeral, informaron a Efe fuentes del Ejecutivo. Los habitantes de Santiago de Compostela rindieron hoy un espontáneo homenaje a las víctimas del accidente al sembrar de flores la verja de acceso a la catedral.

"Porque vuestro viaje no termina ahí... Estamos con vosotros", "No os olvidamos", "Sólo muere quien no tiene quien le recuerde", se puede leer en algunos de estos mensajes.