10 de abril de 2014 / 02:59 p.m.

México.- La cantante neozelandesa Lorde conquistó al público en su segunda presentación en México, en el auditorio Blackberry que lució lleno luego de su paso por San Miguel de Allende donde ofreció una presentación el martes.

"Glory and gore", tema extraído de su producción discográfica "Pure heroine", fue con el que la artista de 17 años apareció en el escenario vestida casi totalmente de negro y mostrando su larga cabellera oscura, acompañada sólo de un tecladista y un baterista.

Los aplausos y gritos no se hicieron esperar tras la interpretación, lo que hizo que la cantante se tomara unos segundos para disfrutar el encuentro con su audiencia para que luego su voz suave contrastara con sus súbitos movimientos en medio del cover "Swingin’ party".

"Hola Ciudad de México, es un gran placer estar aquí", dijo la nominada a 12 premios Billboard, en su nativo inglés, para hacer contacto con los jóvenes que durante varias horas esperaron para verla y que le respondieron con una gran ovación.

En medio de luces tenues que en ningún momento iluminaron la cara de la compositora se dejó escuchar el tema "Tennis court", siguiendo un baile a través de gestos y movimientos con sus manos, marca personal que mantuvo durante toda la presentación.

"Muchas gracias", exclamó en español sólo para subir la emoción un poco más en el auditorio que contuvo al coro de casi mil cabezas que siguió la canción "White teeth teens" hasta el final, mientras los celulares se alzaban para lograr una imagen para el recuerdo.

"Buzzcut season" puso en movimiento a la cantante, que había dejado su saco atrás para quedarse con una sencilla blusa blanca, dejando claro que ni los grandes atuendos ni la gran producción fueron necesarios para ofrecer una gran presentación.

Dejándose seducir por la música, la chica se entregó a un público que vitoreaba su nombre y al que le agradeció para después sujetarse el cabello y regalar "Biting down".

"400 lux" siguió el deleite de pop mezclado el rock y que no permitió que las manos alzadas bajaran, ni que los aplausos mermaran ante la recompensa de una voz poderosa, enigmática.

Alejándose de los reflectores y agradeciendo en español, pero comunicándose en inglés para hablar de su experiencia y su sentir en México, además de abrirse para expresar su miedo de crecer y convertirse en adulta, se dejó escuchar "Ribs".

"Ustedes oyeron lo que grabe en un pequeño estudio de Auckland y lo entendieron y eso me da mucho gusto, estoy muy agradecida, muchas gracias Ciudad de México", expresó.

Luego de recibir con cariño un recuerdo ofrecido por un fanático y de colocarse una corona de flores, la artista continuó su repertorio con "Hold my liquor" cover de Kanye West, que entonó con fuerza.

Ya con la audiencia enardecida, los éxitos más conocidos empezaron a surgir; tal fue el caso de "Royals" que generó una ola de teléfonos captando el momento de la primera vez que este tema sonaba en el Distrito Federal con todo el poder.

El recinto de la colonia condesa tembló con las primeras frases de "Team", las cuales se repetían y que probó que la experiencia parecía estar ganada a pesar de su corta edad.

Con una capa dorada sobre sus hombros y plantada en medio del escenario, la artista volvió a agradecer. "Ciudad de México, ustedes son simplemente increíbles", expresó y continuó su repertorio con "A world alone".

Exactamente a una hora del concierto, la chica lanzó besos suaves y alzó los brazos para despedirse y desaparecer del escenario, sin dar espacio a ruegos para que interpretara un tema extra pues la tarea estaba más que cumplida.

NOTIMEX