15 de marzo de 2013 / 01:22 p.m.

Washington DC -Baltimore.- Líderes conservadores de Estados Unidos presentaron hoy un frente unido en contra del presidente Barack Obama, atacando sus políticas en torno al presupuesto, el uso de aviones no tripulados o la inmigración, al inicio de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en las afueras de Washington.

El encuentro anual de tres días, organizado por la Unión Conservadora Estadunidense (ACU, por su sigla en inglés), generó pocas noticias pero sirvió para defender el ideario de los conservadores sobre asuntos como una reducción de impuestos, una menor injerencia del Gobierno o la liberalización de la economía.

El senador republicano por Florida, Marco Rubio, un posible candidato presidencial en 2016, afirmó que el problema de la deuda nacional de 16.5 billones de dólares "solo se puede resolver mediante una combinación de disciplina fiscal y un rápido crecimiento económico".

"No existe un aumento de impuestos en el mundo que pueda resolver nuestro problema de deuda a largo plazo", aseguró Rubio, quien instó a los conservadores a ser la "voz" de la clase media y continuar impulsando políticas que ayuden al empresariado a crear empleos, y que puedan sanar las finanzas del país.

Anticipándose a posibles ataques demócratas sobre la ausencia de nuevas ideas, Rubio afirmó que no se requieren nuevas ideas para mantener el liderazgo mundial de EU. "La idea se llama Estados Unidos y todavía funciona... la gente no está copiando a la antigua Unión Soviética ni a Rusia o a China; nos están copiando a nosotros", observó Rubio.

Aunque mantienen fisuras en torno a asuntos como el presupuesto o la reforma migratoria, cuatro meses después de su derrota en las presidenciales, los conservadores estadunidenses hoy quisieron dejar en claro que ellos son los verdaderos defensores de la clase media y que Obama no tendrá un cheque en blanco en su segundo mandato.

Durante un foro sobre inmigración, varios republicanos expresaron optimismo en que el Congreso aprobará este año una reforma migratoria integral, aunque el legislador republicano por Idaho Raúl Labrador afirmó que su partido seguirá insistiendo en la seguridad fronteriza como condición para la eventual legalización de los indocumentados.

En declaraciones a los periodistas, el presidente de la ACU, Al Cárdenas, acusó a los demócratas de no invertir suficiente capital político para sacar adelante la reforma. "Una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace... ningún demócrata que ha sido elegido en los últimos 25 años ha tenido el coraje de lidiar con el tema de inmigración", afirmó.

Por otra parte, Cárdenas reconoció que su partido aún tiene que luchar por sumar adeptos entre los latinos, y "tener una relación con la comunidad hispana con el mismo fervor y energía que acudimos" al resto de la población.

El discurso de Rubio, una estrella ascendente del Partido Republicano, contrastó con el del senador republicano por Kentucky, Rand Paul, quien abogó por un "nuevo" Partido Republicano y la defensa de la clase media. "Para expandir la libertad, se debe reducir (el papel de) el Gobierno... somos el partido de los empleos y las oportunidades. Somos el boleto hacia la clase media", argumentó.

Paul defendió el haber bloqueado recientemente, durante 13 horas consecutivas, el voto de confirmación del director de la CIA, John Brennan, para exigir aclaraciones sobre el posible uso de aviones no tripulados contra objetivos estadunidenses en territorio nacional.

"El Partido Republicano se ha vuelto rancio y cubierto de musgo. No creo que necesitemos mencionar nombres, ¿cierto?", dijo Paul, en alusión al senador republicano de Arizona, John McCain, quien lo había tildado de "pájaro loco" por bloquear el voto de Brennan.

Paul, cuyo nombre también suena para las presidenciales de 2016, fue recibido con coloridos mensajes de apoyo en afiches y camisetas, en una jornada notable por la escasa participación de minorías y la abundancia de consignas patrióticas.

El encuentro republicano anual cuenta con la participación de líderes de ambas cámaras del Congreso, actuales y antiguos gobernadores, comentaristas, empresarios y militantes del movimiento conservador "Tea Party".

También recorren los corredores del Hotel Gaylor en National Harbor (Maryland) representantes de influyentes grupos conservadores, incluyendo la Asociación Nacional del Rifle, la Fundación Heritage, y Estadunidenses por una Reforma Tributaria.

La participación mañana del excandidato presidencial republicano Mitt Romney ha generado gran expectación, ya que ofrecerá su primer gran discurso desde que perdió en las urnas frente a Obama el pasado 6 de noviembre.

Esa derrota, de hecho, ha forzado al Partido Republicano a un período de introspección, en el que sopesa el futuro rumbo del partido y sus estrategias para impulsar su agenda conservadora y sumar adeptos de entre las minorías.

EFE