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4 de septiembre de 2016 / 12:54 a.m.

CIUDAD JUÁREZ.- Decenas de miles de seguidores del cantante Juan Gabriel, fallecido hace una semana, lo despidieron el sábado en la fronteriza Ciudad Juárez, coreando algunas de sus canciones más conocidas como "Amor Eterno" y "No Tengo Dinero" en una mezcla de tristeza y ambiente festivo.

Los restos del artista fueron traídos por sus familiares desde Estados Unidos en la tarde a través de El Paso, Texas, que se ubica frente a Ciudad Juárez, donde creció y comenzó su prolífica carrera musical. Allí, una avenida lleva su nombre.

A lo largo del recorrido del cortejo desde que entró a territorio mexicano, cientos de personas, muchas con lágrimas en los ojos, soltaron globos blancos mientras miraban pasar una urna de madera y cristal con las cenizas del cantante, colocada arriba de una carroza sobre flores rojas.

Afuera de la casa donde creció Juan Gabriel, en la principal avenida de la ciudad, se celebró una misa abierta, mientras en otro sitio decenas de miles de personas esperaban un festival musical donde estaba previsto que cantara David Bisbal y la Sonora Santanera, entre otros.

"Vengo a darle el último adiós, aunque sabemos que se va a quedar aquí con nosotros (...) Que sus cenizas se queden aquí significa todo, porque Juan Gabriel no es de Juárez, Juárez es de Juan Gabriel", dijo Graciela Aguirre, un ama de casa que con los ojos húmedos llevaba un dibujo a lápiz del cantante, hecho por ella.

Juan Gabriel
Afuera de la casa donde creció Juan Gabriel, en la principal avenida de la ciudad, se celebró una misa. | REUTERS

Luis Miguel envió una enorme ofrenda de 200 flores blancas.

Las cenizas de "Juanga", que se estima compuso más de mil 500 canciones, serán trasladadas el domingo a la Ciudad de México para un homenaje el lunes en el emblemático Palacio de Bellas Artes, recinto en el que ofreció el primer concierto de música popular en 1990.

Posteriormente, sus restos volverán a Ciudad Juárez donde serán colocados en la chimenea central de su casa, una mansión con amplios jardines que sería convertida en museo.

"Venimos a despedirlo, a sentirlo cerca. De hecho, creemos que no está muerto. Mi hijo dice que ahorita va a salir a cantar, que sigue vivo", dijo junto a su esposa Sergio Francisco, de 47 años, un empleado del seguro social que cargaba con varios viejos discos de acetato de Juan Gabriel, que incluían las canciones que los enamoraron hace 20 años.

El "Divo de Juárez", como también se le conocía, arrastraba desde hace algunos años problemas de salud, pero continuó dando conciertos hasta dos días antes de morir de un infarto a los 66 años.

Juan Gabriel
Jesús Salas, representante de Juan Gabriel, muestra la urna con las cenizas del Divo de Juárez en la misa celebrada para despedirlo. | REUTERS