9 de septiembre de 2013 / 12:52 p.m.

Ginebra • La Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, señaló que el conflicto en Siria ""pide a gritos"" una solución internacional, para parar la cifra de muertos que ya superó los 100 mil y desplazó a cuatro millones.

Al abrir los trabajos de la sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Pillay advirtió que una acción militar en el país árabe traería consigo una conflagración regional que resultaría en más muertes y miseria.

Consideró que ""no es el momento de que los Estados poderosos sigan en desacuerdo sobre el camino a seguir"", al hacer referencia a las opiniones encontradas de Washington y Moscú .

""Tampoco es la hora de satisfacer intereses geopolíticos que primen por encima de la obligación moral de salvar vidas"", enfatizó.

Hasta el momento existen pocas dudas de que tuvo lugar el uso de armas químicas en Siria para atacar a la población, sin embargo, recordó que todavía faltan por esclarecer las circunstancias de dichos ataques e identificar a los responsables.

La comunidad internacional se ha tardado en tomar medidas conjuntas que pongan fin a la espiral de violencia, a la cantidad de muertos y a la destrucción en el país convulsionado por la guerra hace más de dos años.

Hace dos años Pillay hizo notar a los miembros del Consejo sobre los dos mil 600 muertos en el conflicto en Siria y ahora el número de víctimas mortales ha rebasado los cien mil, además de cuatro millones de desplazados internos y dos millones de refugiados en países vecinos.

No hay una salida fácil ni evidente para terminar de esta pesadilla, reiteró Pillay, excepto una negociación de los pasos concretos a seguir para poner fin al conflicto.

""Los estados junto con Naciones Unidas deben encontrar una vía para que las partes beligerantes se sienten a la mesa de negociación y se ponga fin al derramamiento de sangre"", urgió Pillay.

— NOTIMEX