27 de marzo de 2013 / 02:16 p.m.

Los recortes brutales al gasto introducidos por los gobiernos europeos para enfrentar sus problemas de deuda no sólo han sumido a la región a una recesión, sino que también son culpables en parte de brotes de enfermedades no vistas normalmente en Europa y de un incremento en la tasa de suicidios, según una investigación nueva.

Desde que la crisis golpeó por primera vez en 2008, los servicios de salud y asistencia social en toda Europa han sufrido recortes presupuestales, los tratamientos médicos se han racionado y se han aplicado medidas impopulares, como tarifas a usuarios de hospitales.

Los países que han recortado más el gasto público —a saber Grecia, España y Portugal— han tenido el peor resultado médico.

""Las medidas de austeridad no han resuelto los problemas económicos y han creado además enormes problemas de salud"", dijo Martin McKee, un profesor de Salud Pública Europea en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, quien encabezó la investigación.

Afirmó que el empeoramiento de la salud no fue ocasionado solamente por el desempleo, sino también por la falta de un sistema de asistencia social al cual recurrir. ""La gente necesita tener esperanza de que el gobierno le ayudará a través de estos momentos difíciles"", agregó.

El documento fue publicado el miércoles en línea en una serie especial de la revista Lancet.

McKee dijo que Grecia en particular padece las consecuencias. Con base en datos gubernamentales, él y colegas encontraron que la tasa de suicidios aumentó en 40% en 2011 en comparación con el año previo. El año pasado, el país reportó además un incremento exponencial en la cifra de casos de virus de inmunodeficiencia humana entre consumidores de drogas, debido en parte a adictos que comparten jeringas contaminadas tras la cancelación de programas de intercambio de agujas.

En años recientes, Grecia ha enfrentado también brotes de malaria, de virus del Nilo Occidental y de dengue.

""Éstas no son enfermedades que esperaríamos ver normalmente en Europa"", afirmó Willem de Jonge, director general en Grecia de Médicos sin Fronteras.

En 2011, la organización Médicos sin Fronteras ayudó a Grecia a enfrentar un brote de malaria que estalló después der que las autoridades desecharon programas para la erradicación del mosquito que transmite la enfermedad.

""Existe una fuerte voluntad en el gobierno de responder (a los problemas de salud), pero el problema es la carencia de recursos"", agregó de Jonge.

Afuera del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, varios pacientes se quejaban del deterioro de la atención médica.

Mari Carmen Cervera, de 54 años y enfermera desempleada, comentó que los recortes son perceptibles de muchas maneras. La madre de Cervera ingresó inicialmente al hospital con un problema cardiaco grave que requirió cirugía. Cervera dijo que su madre fue dada de alta demasiado pronto y tuvo que ser llevada nuevamente al nosocomio una noche con insuficiencia respiratoria.

Hans Kluge, de la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud, recomendó a los países no realizar reformas de salud radicales durante una crisis económica. ""En cada sistema de salud hay espacio para realizar recortes"", afirmó, aconsejando a los países comenzar por medidas sencillas, como comprar más medicamentos genéricos o eliminar camas de hospital innecesarias.

Por otro lado, los investigadores notaron una disminución en los accidentes viales, ya que más conductores prefirieron el transporte público, lo que ha ocasionado escasez de donación de órganos y trasplantes, particularmente en España e Irlanda.

AP