10 de agosto de 2013 / 07:06 p.m.

Buenos Aires • La presidenta argentina, Cristina Fernández, medirá mañana fuerzas con la oposición, en primarias abiertas para definir candidatos hacia las legislativas en octubre, en una contienda donde su ex jefe de gabinete, ahora opositor, aparece como una amenaza en la estratégica provincia de Buenos Aires.

El resultado de los comicios obligatorios se define en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito con 37.3 por ciento del padrón, mientras que los siguientes tres distritos claves (las provincias de Córdoba y Santa Fe y la capital argentina) reúnen en total 25.5 por ciento de los electores.

Martín Insaurralde, candidato de la mandataria y alcalde del populoso distrito de Lomas de Zamora (periferia sur), fue acortando distancias en los sondeos y achicó la ventaja que le llevaba el también peronista pero disidente Sergio Massa, a cargo de la turística localidad de Tigre (periferia norte).

Massa sigue adelante con 32.8 por ciento de las preferencias, aunque Insaurralde le pisa los talones con 30.1 por ciento, de acuerdo a la última encuesta de la consultora Poliarquía difundida ayer, mientras que en un sondeo del 28 de julio, el primero sumaba 33.7 por ciento y el segundo 22.8 por ciento.

El alcalde de Tigre, quien fue jefe de gabinete entre 2008 y 2009 durante el primer mandato de Cristina de Kirchner y de alto perfil mediático, fue endureciendo su discurso para captar una atomizada oposición.

“Massa ha endurecido su campaña. La estrategia de Massa es polarizar el voto opositor con el argumento de que él ‘es el único que puede ganar al gobierno’”, señaló el analista Rosendo Fraga, de la consultora Nueva Mayoría.

El analista Jorge Giacobbe, en cambio, cree que Massa mantiene su ventaja basado en el último sondeo de su consultora que cerró el 4 de agosto, que lo muestra con una superioridad de 9.5 puntos (39.3 por ciento) sobre Insaurralde (29.8 por ciento).

“No creemos en la teoría del acercamiento ni la paridad. No hay consultor que diga que el gobierno va a ganar. Lo importante es ver por cuánto pierde”, afirmó Giacobbe.

Las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) son un mecanismo de elección de candidatos de todos los partidos en una sola jornada puesto en práctica por primera vez en las presidenciales de 2011.

En las que se celebrarán mañana están casi todos los candidatos definidos, salvo el caso de la alianza opositora UNEN que pone a tres listas en juego, con candidatos socialdemócratas, social cristianos y de centroizquierda.

Se estima que las PASO sean una suerte de termómetro que anticipe tendencias para los comicios del 27 de octubre, cuando se renueven la mitad de la Cámara de diputados y un tercio del Senado a mitad del segundo mandato de Kirchner.

“El oficialismo tratará de imponer su interpretación (sobre el resultado de las PASO) de que es la fuerza política más votada con cerca de 20 puntos sobre la fuerza que le sigue, al obtener cerca del 35 por ciento de los votos en el ámbito nacional”, pronosticó Fraga.

Giacobbe anticipa “una derrota muy importante del gobierno en los principales distritos”.

En tanto, el PRO, partido del alcalde de Buenos Aires Mauricio Macri (derecha), uno de los presidenciables para 2015, mantiene la delantera en los sondeos en la Capital, donde vota 8.3 por ciento del padrón de 30 millones de argentinos, pero optó por apoyar a Massa en el principal distrito.

Una de las novedades de las PASO es que por primera vez votarán jóvenes de entre 16 y 18 años. La Cámara Nacional Electoral informó que hay unos 600 mil habilitados para votar, lo que representa casi dos por ciento del padrón electoral, compuesto por 30 millones 530 mil 323 electores.

El crecimiento de la masa de electores con relación a los comicios presidenciales de 2011 es de casi 1.7 millones de votos, o sea, hay 5.87 por ciento más de personas habilitadas para votar.

En las sureñas provincias de Tierra del Fuego y Santa Cruz es donde hubo un crecimiento más pronunciado del padrón, con incrementos que superaron el diez por ciento. El menor fue en la capital del país, con una variación del 2.24 por ciento.

A su vez, para las elecciones de octubre se incorporarán unos 37 mil 500 argentinos que residen en el exterior.

AGENCIAS