28 de marzo de 2013 / 06:18 p.m.

El presidente de EU, Barack Obama, afirmó hoy que existen "voces poderosas" que buscan impedir el voto en el Congreso para el control de las armas de fuego, al poco de cumplirse 100 días de la masacre en una escuela primaria en Newtown (Connecticut).

Durante un acto en el Salón Este de la Casa Blanca, el mandatario destacó que, para las víctimas de la violencia generada por las armas, "el dolor nunca se va", y que las propuestas que presentó en enero no son radicales ni buscan eliminar el derecho constitucional a la tenencia de las armas.

Al insistir en que el Congreso someta a voto "propuestas de sentido común" para reducir la "epidemia de la violencia de las armas", el mandatario destacó que el país no debe olvidar a los 20 niños y 6 adultos masacrados en la escuela Sandy Hook en Newtown (Connecticut).

""Deberíamos avergonzarnos si nos hemos olvidado"", dijo Obama, flanqueado por el vicepresidente, Joe Biden, madres de víctimas de la violencia y agentes policiales.

La masacre en Newtown, el pasado 14 de diciembre, fue el detonante para que tanto Obama como grupos cívicos de todo el país iniciaran una campaña de presión para que el Congreso someta a voto varias medidas con el objetivo de incrementar el control sobre las armas, especialmente las de asalto y de tipo militar.

Aunque Obama respalda el restablecimiento de una ley federal que prohíba las armas de asalto -como el rifle AR-15 utilizado en Newtown-, el proyecto de ley "básico" que sopesa el Senado no incluye esa medida.

La prohibición de las armas de asalto, que caducó en 2004, no cuenta con los 60 votos mínimos necesarios para impedir que sus detractores la frenen en el Senado.

La iniciativa que estudiará el Senado tras su receso de dos semanas el mes próximo prevé, no obstante, incluir un sistema de verificación nacional de antecedentes penales para todos los compradores de armas; medidas para mejorar la seguridad en las escuelas; sanciones para los compradores "intermediarios" en el tráfico ilícito de armas, y mejorar el acceso a los servicios de salud mental, entre otros elementos.

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, ha dicho que prefiere que lo relacionado con las armas de asalto y otras polémicas medidas se presenten como enmiendas, para no torpedear la aprobación de la iniciativa.

EFE