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15 de agosto de 2016 / 09:50 a.m.

OAKLAND.- Fueron las cuatro horas más largas de nuestras vidas, admitieron los músicos de la Banda MS sobre el atentado que sufrió su vocalista Alan Ramírez en julio pasado, luego del concierto que ofrecieron en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.

La banda, junto con Alan, regresó los escenarios en el Oracle, Arena de Oakland, luego de un periodo vacacional, tiempo que sirvió para que el cantante se reestableciera del balazo que recibió.

“Como lo dice el tour ´Que bendición´, así es como nos sentimos todos los integrantes de la banda, el volver a juntarnos y que Dios nos dé la oportunidad de seguir haciendo lo que más nos gusta”, comentó Alan Ramírez.

En esa ocasión en la capital mexicana, con Alan viajaban en la camioneta sus compañeros Jairo, Yahir, Ricardo, Elias y Pavel, y desde que escucharon la detonación, confesaron que comenzó una interminable pesadilla.

“Fueron las cuatro horas más largas de nuestras vidas”, narró Ricardo Nordalh, trompetista de la banda, “desde que escuchamos la detonación, todo se volvió confuso, Alan nos dijo que nos revisáramos por si nos había pasado algo, pues él sí sintió un impacto y nos dijo que sentía caliente el cuello y que la lengua se le entumía. De ahí nos fuimos al hotel y todo se volvió un caos, como en cámara lenta, unos corrían, otros rezábamos, en fin”.

Nordalh también compartió que la angustia los invadió al saber el estado de salud de su compañero, pues sólo le pedían a Dios que los médicos no les dieran una mala noticia.

"La preocupación de su salud y de que saliera bien de la operación, y pasaban los minutos y nada, luego las horas y no sabíamos nada, fue muy duro y luego ya cuando te avisan que todo está bien, como que uno suspira hondo y das gracias a Dios. Pero está la parte donde la mente empieza a inquietarnos cuando nos preguntamos, pude haber sido yo. Fueron horas largas de preocupación, de miedo.

“Él tan joven y con hijos, veníamos a un lado de él y cuando lo llevaban al quirófano, Alan le dijo a su esposa ´cuida a mis hijos´ y sí nos movió muy feo eso".

Agregó que una de las cosas que pensaban en ese momento era de que posiblemente sí fue un atentado contra ellos.

"Se vuelve una psicosis, y piensas ‘que tal si ese que nos quiso hacer daño, nos siguió o viene por él’, la verdad teníamos mucho miedo".

Añadieron, que afortunadamente cuando los médicos les avisaron que todo estaba bien, todo empezó a volver a la calma.

“Al siguiente día comenzaron a meterse más en los avances de los peritos y cuando nos comentaron que no fue un atentado, ya nuestro panorama se fue aclarando y empezamos a estar tranquilos”.

Oswaldo Silvas, también vocalista, dijo que lo positivo de todo esto ha sido confirmar la unión que hay en el grupo, una banda que está y se siente bendecida.

"A pesar de esa noche terrible, nos sentimos bendecidos porque gracias a Dios aquí seguimos, Alan ya está bien, el grupo está más unido y fuerte que nunca y estamos seguros que seguiremos por ese camino y pues a darle para adelante y hoy es un día muy especial porque nos volveremos a reencontrar con nuestro público que tantas muestras de cariño nos ha dado".

Alan y Oswaldo negaron que tengan algún temor de regresar a México.

"No, no hay miedo de nada, sabemos que fue un incidente, no hay nada contra nosotros y pues ya en estos días estaremos en San Luis Potosí, luego a Texcoco, nosotros seguiremos nuestro camino, llevando nuestra música a la gente".