2 de mayo de 2013 / 12:55 a.m.

La Habana • El canciller cubano Bruno Rodríguez aceptó hoy en Ginebra la visita de expertos para evaluar la situación de los derechos humanos en la isla, donde el vicepresidente Salvador Valdés reafirmó la continuidad del socialismo en el país caribeño, al hablarle a miles de personas congregadas por el primero de mayo.

Como parte de una evaluación anual sobre el tema hecha por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el ministro cubano consideró que hay "gran diferencia entre defensores de derechos humanos y la acción de los agentes de potencias extranjeras", en referencia a grupos disidentes que su gobierno acusa de “estar financiados” por Estados Unidos.

"Cuba no aceptará nunca un proceso de cambio de régimen y, por tanto, algunas sugerencias que se han hecho en esta sala en ese sentido evidentemente no serán atendidas", agregó Rodríguez, al someter a su país al escrutinio de la ONU. “Los derechos a la vida, a la libertad y seguridad de los personas son pilares para el gobierno cubano”, puntualizó el ministro..

Por otra parte, en Cuba, el vicepresidente Salvador Valdés defendió el estado de los derechos ciudadanos en la isla, al hablar en los festejos por el día internacional del trabajo que, según cálculos independientes, movilizó en el país a más de un millón de personas.

El presidente Raúl Castro encabezó la demostración popular en La Habana, donde al igual que lo ocurrido en las demás plazas de todo el país, se homenajeó también el extinto presidente venezolano Hugo Chávez, “el mejor amigo que tuvo el pueblo cubano”, en el decir del ex mandatario Fidel Castro.

Valdés, ex líder de la oficial Central de Trabajadores de Cuba y ahora vicepresidente, dijo que los actos por el 1 de mayo en la isla fueron en respaldo a “la continuidad del socialismo” y agregó que “la revolución ha garantizado el disfrute pleno de los derechos humanos”, cuando éstos son vulnerados en otras partes del planeta por la crisis económica global.

 — MANUEL JUAN SOMOZA