24 de abril de 2013 / 01:07 p.m.

La Habana • El gobierno cubano eludió enjuiciar la entrega hoy por el Parlamento Europeo del Premio Sajarov a la libertad de conciencia al grupo opositor Damas de Blanco, aunque lamentó que ese legislativo no procediera igual con los cientos de médicos isleños que trabajan en Haití y otros países para elevar sus niveles de salud pública.

“"Ese no es tema de esta conferencia"”, respondió el viceministro de relaciones Exteriores, Abelardo Moreno, interrogado acerca de la distinción a las Damas de Blanco, mientras el gobierno nacional presentaba a la prensa en La Habana el informe que brindará al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Suiza.

Los dos acontecimientos se enmarcan en una nueva batalla política que tendrá su momento culminante en Ginebra, cuando el gobierno del presidente Raúl Castro aborde el tema y se someta al escrutinio del Consejo a partir del 1 de mayo. “"Espero que no haya discriminación alguna"” en Suiza, dijo el viceministro Moreno.

El informe identifica al bloqueo de Estados Unidos como “"la principal violación"” de los derechos humanos en Cuba, destaca los resultados de los sistemas cubanos de salud y educación pública, así como el cumplimiento adelantado en la isla de los llamados Objetivos del Milenio, establecidos por la ONU.

No obstante, la jefa de las Damas de Blanco, Berta Soler, llamó el martes a la Unión Europea (UE) a que “tenga mano dura” con el gobierno cubano por “sus violaciones de los derechos humanos” y a no levantar sus sanciones al país caribeño. Soler y Laura Labrada Pollán, hija de la fallecida fundadora del grupo, Laura Pollán, recogieron hoy en Bruselas el premio que le fue conferido hace ocho años.

Las opositoras pudieron viajar después de la entrada en vigor en enero de una apertura migratoria, como parte de las reformas que impulsa el gobierno cubano. Los principales líderes de la disidencia, incluida la bloguera Yoani Sánchez, se encuentran igualmente fuera del país en campañas de denuncia al gobierno y recaudación de fondos.

MANUEL JUAN SOMOZA