Manuel Juan Somoza 
14 de julio de 2013 / 02:40 a.m.

 

La Habana • La prensa cubana dijo hoy que mientras Washington protege a espías estadunidenses perseguidos por la justicia -uno de ellos presuntamente refugiado en México-, presiona a medio mundo para que no de asilo al ex contratista de su Agencia de Seguridad Nacional, Edward Snowden.

En un artículo que difundió la web oficial Cubadebate, el analista en temas de seguridad Jean-Guy Allard identificó a Robert Seldon Lady , alias “Mister Bob” y a Betnie Medero, como ex agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y ejecutores del secuestro del clérigo egipcio musulmán Abu Omar en Milán, Italia, en 2003.

Allard dijo que Mister Bob estaría refugiado en algún país de Centroamérica o América del Norte con protección estadunidense y citó informes del diario italiano Corriere della Sera, según los cuales Betnie Medero, se encontraría en México, donde se presume que mantiene contactos con la embajada estadunidense.

Según el investigador, esta mujer de 33 años “era (desde 2001) la segunda secretaria de la embajada norteamericana en Roma, un tipo de cobertura común ofrecida por el Departamento de Estado a sus agencias de inteligencia”. El periódico italiano, agregó Allard, la identificó además como quien “dirigió en el terreno” el secuestro del clérigo.

Allard dijo que la acción formaba parte de la lucha internacional contra el terrorismo del presidente George W. Bush y que el 4 de noviembre de 2009, el juez Oscar Magi dictó prisión contra ellos, “pero la sentencia no puede ejecutarse, porque EU sigue dando protección a sus espías”.

El artículo contrapone estos casos a la persecución de Snowden, quien reveló los sistemas de espionaje global que aplica EU y ha pedido asilo transitorio a Rusia, para viajar después a alguno de los cuatro países latinoamericanos que le han ofrecido protección diplomática.

“Mientras hace su ruidosa campaña de terror contra Snowden y los países que pudieran darle asilo, EU se olvida cómodamente de los oficiales de sus servicios de inteligencia que cometieron atrocidades en varias partes del mundo y cuyos crímenes quedan impunes, y que viven fuera de las fronteras norteamericanas”, dijo Allard.