18 de julio de 2013 / 01:27 a.m.

La Habana • Cuba dijo hoy que las conversaciones migratorias realizadas con Estados Unidos este mismo día, tras casi dos años de suspensión, se realizaron en un "clima respetuoso", en tanto el Departamento de Estado anunció que Washington discutirá "muy pronto" con La Habana el incidente del barco norcoreano retenido en Panamá por trasiego de armas desde la isla.

En un comunicado de prensa, la delegación cubana a las conversaciones en Washington no hizo referencia al caso del carguero, que el gobierno del presidente Raúl Castro admitió transportaba "armamento obsoleto" para su reparación en Corea del Norte, pero la vocera alterna del Departamento de Estado, Marie Harf abordó el asunto al ser interrogada sobre las pláticas.

Harf no puntualizó en qué contexto los estadunidenses habrían expresado su intención de discutir el tema del barco con los cubanos, aunque analistas recuerdan que este tipo de conversaciones suelen ser aprovechadas por La Habana y Washington para examinar asuntos que van más allá de la cuestión migratoria.

Sectores conservadores en el Congreso de EU pidieron al presidente Barack Obama que no conversara con Cuba a partir de lo ocurrido con el carguero norcoreano. Sin embargo, el diario El Nuevo Herald de Miami consideró hoy en su versión digital que las plásticas son "la segunda señal en dos días de que la administración de Obama está tratando de reanimar las relaciones" con Cuba.

La delegación cubana a las conversaciones dijo que en el intercambio "se revisó la marcha de los acuerdos migratorios vigentes entre los dos países y se evaluaron los principales resultados de las acciones emprendidas por cada una de las partes y de forma conjunta para enfrentar la emigración ilegal y el tráfico de emigrantes".

"La delegación de Cuba reiteró su disposición a mantener estos intercambios en el futuro, por su importancia para los dos países", agregó el comunicado, sin adelantar la fecha del próximo intercambio.

Estas pláticas fueron suspendidas por EU tras la detención en Cuba del estadunidense Alan Gross, quien cumple quince años de prisión en la isla acusado de participar "en un proyecto subversivo para tratar de destruir la revolución cubana mediante el empleo de sistemas de infocomunicaciones fuera del control de las autoridades" nacionales.

MANUEL JUAN SOMOZA