melisa garza
17 de abril de 2016 / 01:31 p.m.

Monterrey.- Fuertes rayos del sol rozaban los cuerpos de miles de personas; gotas de sudor les deslizaban por la frente, pero más que incomodarlos parecía que emanaban cada vez más y más energía, misma que descargaban en cada una de las canciones que adornaron el show. Así se vivió el segundo día de actividades en la quinta edición de Pa'l Norte.

El eco musical de Caifanes y Los Auténticos Decadentes retumbó cayendo la noche pero no más que la voz del publico que los esperaba desde que se anunció el elenco.

¡Una cierre muy Auténtico!
Los Auténticos Decadentes cerraron con broche de oro el festival | ERNESTO BARRAGÁN

El comienzo del final: El contraste del rojiazul elegido este año por el Pa’l Norte como estandarte, también se vio reflejado en la variedad de géneros que iban desde lo más agitado hasta lo más calmo.

A diferencia del primer día de actividades, el sábado se vio envuelto por un mayor número de artistas que subían al escenario dando lo mejor de sí. El rugir del león comenzó desde las 12 del mediodía con la actuación de Moonlander, Little Jesus, Indios y Finde. Más tarde el ambiente comenzó a volverse más intenso con Clemente Castillo, Jenny & the Mexicats y el regreso de Los Pericos.

La esencia pura de Siddhartha elevó por los aires una vibra a la que era imposible contenerse, y con el excelente recibimiento del público, el ex Zoé dejó claro por qué esta vez vuelve al festival poniendo los pies en el escenario principal, pues la edición pasada su sede fue la carpa ascendente.

La imponente voz de Moenia reinó con sus éxitos que en algunos hacía revivir aquel espíritu adolescente. Más tarde llegó Carla Morrison para deleitar con su estilo, pero si de elogiadas voces hablamos no podemos dejar de mencionar a Leon Larregui, quien tuvo como espectador a un público numeroso que ondeaba sus manos como banderas coreando sus jóvenes temas.

Entre el cabello, los brazos y piernas se paseaban las notas de las melodías de Félix Jaehn y Robin Schulz, quienes se encargaron de montar una pista de baile imaginaria sobre el verde pasto del parque.

Uno, dos , tres... ¡10 horas de pura música ya habían pasado! La euforia antes que disminuirse se multiplicaba y, por fin, había llegado el climax. Aquellos momentos que marcaron a fuerte pulso el éxtasis en el festival comenzaron a emerger.

En medio de ensordecedores gritos se dio la bienvenida a Two Door Cinema Club que con apenas asomar una mano ya estaban deshaciendo al público en gritos de amor, en especial por parte de las enamoradas fanáticas.

Caifanes en Pal Norte
La célula explotó con Caifanes luego de interpretar varios de sus éxitos. | ERNESTO BARRAGÁN

Más tarde, bastaron apenas unos cuantos rasgueos para que el mundo entero se estremeciera con la presencia de Caifanes quienes han superado poco a poco el rezago de sus conflictos internos. La euforia siguió, siguió, siguió y la célula explotó con grandes éxitos como "Afuera", "Mátenme porque me muero", entre otros, para posteriormente despedirse con 'Imagine' de fondo.

"Si necesita reggaetón, dale"
, dice la famosa frase de una canción ya muy popular que fue retratada la noche del festival con J Balvin.

Los presentes parecían haber recordado los tiempos en donde el reggaetón lo era todo en los bailes y, a pesar de que una gran multitud aseguraba que la presencia de Balvin no iba a ser agradable en el festival debido a su género, resultó todo lo contrario pues en perfecta camaradería se disfrutó de un sensual contoneo. "Ginza", "Sorry" de Bieber y hasta un breve cover a "Smells Like Teen a Spirit" de Nirvana pudo escucharse.

Todo el mundo se puso a 'volar' con la tercer sorpresa del festival y la primera de la noche: Magneto, que con 'Vuela, vuela' encendió el set. Más tarde el último artista inesperado llegó, Lou Bega y encendió el set con "Mambo number 5"

Un mar de voces reclamaba la presencia de los Decadentes con un "oé, oé, oé", pero antes de ello el cielo se iluminó con la pirotecnia unos minutos hasta que 'se les hizo justicia' y los argentinos subieron a la tarima. No había nubes pero una lluvia de cerveza se presentó en el lugar mientras a lo lejos se podía ver cómo decenas de vasos saltaban entre la multitud.

Los Auténticos Decadentes demostraron que son lo que son y cerraron con broche de oro el festival al grito de "Me volvió loco tu forma de ser".