EFE
14 de diciembre de 2013 / 07:49 p.m.

La Paz .- El grano de quinua, originario de los Andes, se cultivará en países de África, Asia y el Cercano Oriente para ayudar a combatir el hambre, anunció hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). 

El anuncio fue hecho por el director de la FAO, el brasileño José Graziano da Silva, en una ceremonia celebrada en la ciudad andina boliviana de Oruro, junto al presidente de Bolivia, Evo Morales, para clausurar el Año Internacional de la Quinua.

El funcionario internacional destacó que la quinua (chenopodium quinoa willd) tiene "cualidades nutricionales únicas" y una "enorme adaptabilidad" en sus cultivos, por lo cual 26 países de África, otros de Asia y del Cercano Oriente manifestaron a la FAO su interés para experimentar con las plantaciones del grano.

Varias de esas naciones están en zonas secas del Cuerno del África, que sufre por "terribles sequías" que destruyen los cultivos de trigo, pero donde puede desarrollarse la quinua al necesitar poca agua, según Graziano da Silva.

La FAO está apoyando a esos países para que introduzcan las semillas de quinua en la economía familiar y también a naciones lejanas como Bután, Brunei y Sri Lanka donde se verá crecer el tallo cultivado desde tiempos ancestrales por pueblos andinos, agregó.

"Ese alimento sagrado ha seguido la ruta abierta por el maíz y la papa, también originarios en los territorios indígenas latinoamericanos y que hoy son la base de la alimentación mundial", agregó el brasileño en su discurso en Oruro.

Calificó como exitoso el Año Internacional de la Quinua porque permitió fortalecer alianzas para la investigación acerca del grano

y proyectos para su desarrollo global, un trabajo que permitirá mejorar la producción mundial del alimento, que lidera Bolivia.

Los cultivos bolivianos abarcan actualmente una superficie de 169.094 hectáreas que producen 95.530 toneladas del grano, cerca de cuatro veces las 27.739 toneladas existentes en 2005.

Los cultivos bolivianos representan el 46 % de la producción mundial de este grano, del que Perú es el segundo productor con el 42 % y cuyo Gobierno también fue uno de los impulsores de las celebraciones internacionales dedicadas a este alimento andino.