URIEL REYNA
7 de julio de 2016 / 11:04 p.m.

Los Ramones.- Tras haber recibido homenajes durante todo el día, los restos mortales de Lupe Tijerina ya descansan en paz en su rancho Bonanza en Los Ramones, Nuevo León.

Aunque al llegar al rancho del cadete mayor se dijo que no se realizaría el sepelio hasta el día siguiente, ya que las autoridades no lo habían permitido por falta de un sello de la Secretaria de Salubridad, al caer la noche la familia logró obtener el sello.

"Queridos amigos y fanáticos, en un principio dijimos que no se realizaría hoy el entierro, sin embargo el sello llegó y la familia decidió hacerlo en unas cuantas horas más, estamos esperando al cura", mencionó a los presentes Mario Mireles, animador y manager de la agrupación.

Al filo de las 21:30 horas comenzó la ceremonia religiosa y al finalizar, amigos como Lalo Mora, Raúl Pérez, Isaías Lucero y don Raúl Ramírez interpretaron temas de la agrupación mientras sus familiares se despedían de él.

"Gracias a todos por estar aquí, gracias por haber querido tanto en vida a mi padre", fueron las palabras que su hija Yajaira Tijerina dedicó a los presentes.

Sus hijos y su viuda, la señora Irma Tijerina, se habían mostrado tranquilos hasta el tema "Te vas Ángel mío"; fue entonces que el llanto incontrolable llegó a ellos.

Los integrantes de Cadetes de Linares también fueron frente a su general para despedirse de él y recordarle lo mucho que lo quisieron, no sin antes agradecerle por todos los años que estuvo con ellos.

"Nosotros nos sentimos huérfanos en este momento, aquí están sus cadetes mi general, y que viva Lupe Tijerina", dijo Mireles a los presentes.

Sus hijos, amigos y familiares tomaron el féretro de Tijerina para bajarlo a su última morada, ese fue quizá el momento más triste, pues justo al momento de bajarlo los sollozos de la familia se escucharon así como el grito de "Te amo papi".

"Un puño de tierra" fue el tema con el que todos a la par arrogaron flores al ataúd, que después fue cubierto por tablas, varillas y mezclas.

Es así como al final de un día lleno de homenajes, agradecimientos, controversias, llanto y dolor, Lupe Tijerina llego a su última morada.