19 de octubre de 2013 / 09:47 p.m.

PANAMÁ.- Los jefes de estado y de gobierno iberoamericanos dieron hoy la luz verde a la reforma de sus cumbres anuales, que a partir de 2014 pasarán a celebrarse cada dos años, y a la reestructuración de su órgano coordinador la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).

Los cambios han quedado plasmados en tres documentos, La Declaración de Panamá, un Plan de Acción, y la Resolución sobre la Renovación de la Conferencia Iberoamericana.

Además, han sido aprobados catorce comunicados especiales, a propuesta de los países, entre ellos uno de respaldo a las negociaciones que el Gobierno de Colombia mantiene con la guerrilla de las FARC, incorporado a última hora.

Se aprobaron los habituales de respaldo a Argentina en su conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas con el Reino Unido, la demanda del levantamiento del embargo estadounidense a Cuba, otro de apoyo al uso del idioma español en los foros multilaterales, y varios más sobre el masticado de coca, el derecho al agua o contra el terrorismo.

La Declaración de Panamá resume una serie de compromisos de los líderes en 33 puntos, en los que se parte de la "voluntad de profundizar la discusión sobre la proyección de la Conferencia Iberoamericana".

El Plan de Acción incluye una serie de encargos dirigidos a la SEGIB para poner en marcha diversas iniciativas en los próximos meses, entre ellos la elaboración de una Agenda Digital Cultural para Iberoamérica y la creación de "un portal/plataforma virtual de enseñanza no formal, abierta y gratuita" en colaboración con las redes universitarias.

Esta iniciativa será sometida a la aprobación de la próxima cumbre, que se celebrará en 2014 en Veracruz (México).

Hoy, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto adelantó que en esa cumbre la educación superior en el área iberoamericana será tema central. Los gobernantes de América Latina expresan en su Declaración de Panamá su "profunda gratitud" al secretario general iberoamericano, el uruguayo Enrique Iglesias, de 83 años, que se ha despedido de ellos en esta cumbre ya que deja ese cargo que ejerció en los últimos 8 años.

Iglesias recibió el reconocimiento y cariño de los mandatarios presentes, y también del rey Juan Carlos, ausente por primera vez en una cumbre iberoamericana por su convalecencia de la operación de cadera, por su labor al frente de la SEGIB.

Los gobernantes no se pusieron de acuerdo sobre la creación de un Fondo de Cooperación, idea que han dejado para más adelante, igual que la nueva distribución de cuotas de financiación de la Secretaría general Iberoamericana.

La Cumbre de Panamá registró notables ausencia ya que además de la del rey Juan Carlos, once presidentes latinoamericanos no han acudido, por diversas razones.

EFE.