ALBERTO SANTOS
4 de marzo de 2016 / 10:46 a.m.

Monterrey.- Una vez más el actor Rafael Amaya regresó a la ciudad de Monterrey para convivir con sus fanáticas, pero solo con las que pudieron pagar un boleto de acceso de más de $2 mil pesos cada uno.

En esta ocasión el actor que da vida al personaje de Aurelio Casillas de la serie “El Señor de los Cielos” realizó dos presentaciones en un conocido bar de la zona de San Pedro, en donde las regiomontanas fueron capaces de pagar hasta $3,500 más consumo por estar unos minutos frente a él y tomarse una fotografía.

Las funciones se realizaron en punto de las 17:00 y 22:00 horas. Un show de comedia fue con el que comenzó el espectáculo, y en el caso de la primera presentación se tuvo que alargar más de lo planeado debido a que el actor llego hasta las 17:40, casi una hora después de lo acordado.

Por órdenes expresas de su manager personal, se montó un excesivo operativo de seguridad para la llegada del actor, descuidando hasta la puerta de acceso del público por evitar que nuestra cámara lo tomara a su llegada.

Su representante subió a la camioneta, habló con él por unos segundos para después bajar del vehículo que lo transportó; Rafael Amaya solo miraba el piso y nunca subió la cabeza ni saludó a las personas que lo ayudaron al acceso.

La dinámica de las dos presentaciones fue exactamente la misma, el actor estuvo en el escenario por espacio de 20 minutos en donde contesto una serie de 11 preguntas las cuales fueron escritas y entregadas por su personal manager. La cláusula que pusieron para el maestro de ceremonias que leería las preguntas era, 'no salirse del texto preestablecido ni agregar ni una sola palabra, mucho menos realizar otra pregunta fuera de las que fueron estipuladas.'

Las preguntas oscilaron entre sus inicios en el mundo actoral, hasta lo que había dejado en su carrera “El Señor de los Cielos”, pero la maestra de ceremonias se vio tan nerviosa que no podía mencionar bien ni las preguntas que solo tenía que leer.

Al término de las preguntas los asistentes, en su mayoría mujeres que se fueron elegantemente vestidas, se pudieron tomar una fotografía con el actor, la cual se realizó con un fotógrafo en específico y se las entregaron minutos después.