EFE
7 de julio de 2013 / 02:33 a.m.

 

Toronto • Al menos una persona murió y 80 personas se encuentran desaparecidas en la pequeña localidad quebequense de Lac-Mégantic tras la explosión e incendio de un convoy cisterna ferroviario que devastó una parte de su zona central, dijo a AFP un bombero que venía de combatir las llamas.

"Había al menos 50 personas en el bar. No queda nada", dijo este bombero que solicitó el anonimato. Una ola de petróleo en llamas arrasó con el edificio, precisó. Lac-Mégantic está ubicada a unos 250 kilómetros al este de Montreal. Las autoridades canadienses están esperando a la extinción del incendio de varios vagones cisterna para empezar a investigar las causas del accidente ferroviario.

Un portavoz de la Oficina para la Seguridad en el Transporte de Canadá (TSB, por su sigla en inglés), André Pilon, dijo hoy que la prioridad en estos momentos son los trabajos de los equipos de emergencia que quince horas después del accidente todavía estaban intentando apagar el incendio de varios vagones.

Los equipos de rescate también están intentando localizar a un número sin determinar de personas desaparecidas desde que el tren, compuesto por cinco locomotoras y 77 vagones cisterna, descarrilase y explotase a las 5:00 (hora GMT) de hoy en el centro de Lac-Mégantic. De momento, las autoridades canadienses sólo han confirmado la muerte de una persona en el accidente.

Pero una página en Facebook creada por familiares y amigos de personas desaparecidas en Lac-Megantic sumaba cerca de una treintena de nombres. Mientras, la emisora pública Radio Canadá dijo que el número de desaparecidos podía llegar hasta 60.

Además, unas mil personas, la sexta parte de la población de Lac-Mégantic, fueron evacuadas tras el accidente que provocó varias explosiones de gran magnitud e incendios que destruyeron una treintena de edificios en la población, situada a unos 250 kilómetros al este de Montreal y a escasa distancia de la frontera con el estado de Maine, en Estados Unidos.

El jefe del Departamento de Bomberos de Lac-Mégantic, Denis Lauzon, confirmó durante la rueda de prensa que el incendio de varios vagones cisternas continuaba y que un total de 150 bomberos, algunos de ellos llegados de Estados Unidos, están combatiendo los fuegos. Lauzon añadió que al menos cinco vagones cisterna seguían siendo muy peligrosos para los equipos de emergencia.

Las autoridades dijeron que cada vagón del tren transportaba unas 100 toneladas de crudo. El Ministerio de Medio Ambiente de Canadá dijo que parte de los vagones vertieron su contenido en el río Chaudiere. Mientras, las autoridades medioambientales de Québec también dijeron que han detectado una gran concentración de partículas contaminantes en el aire y agua lo que añade más problemas al accidente.

El primer ministro canadiense, Stephen Harper, emitió un comunicado en el que, aunque no ofreció detalles sobre el accidente, apuntó a que las consecuencias pueden ser graves. Harper dijo: "nuestros pensamientos y oraciones va para las familias y amigos de aquellos afectados por el trágico descarrilamiento de esta madrugada y los incendios en Lac-Mégantic".

"Esperamos que los evacuados puedan regresar a sus hogares rápidamente y de forma segura. La gente de Lac-Mégantic y sus alrededores pueden estar seguros que nuestro Gobierno está vigilando la situación y estamos listos para proporcionar cualquier ayuda que la provincia solicite", añadió Harper.

Aunque las autoridades se han negado a especular cómo se produjo el accidente, medios de comunicación locales dijeron que el tren se encontraba aparcado y sin maquinista cuando por motivos desconocidos empezó a desplazarse.

En declaraciones al periódico La Presse de Montreal, un responsable de la empresa propietaria del ferrocarril, Montreal Maine & Atlantic Railway, dijo que el tren se había detenido para hacer un cambio de turno.

Según Joe McGonigle el tren tenía que haber permanecido estacionado durante dos horas para realizar el cambio de turno pero por alguna razón empezó a desplazarse y descarriló en el centro de Lac-Mégantic.

Testigos del accidente entrevistados por medios locales dijeron que el tren viajaba a gran velocidad poco antes del descarrilamiento y que tras la primera explosión, las llamas llegaron a ser tres veces más altas que los edificios del centro de Lac-Mégantic. Tras el descarrilamiento al menos cuatro vagones se incendiaron, provocando la destrucción de varias decenas de edificios en la localidad.