1 de febrero de 2013 / 11:30 p.m.

 

Ciudad del Vaticano • El Papa Benedicto XVI se mostró hoy "vivamente apenado" al conocer la noticia de la explosión registrada el jueves en la Torre de Pemex en la Ciudad de México y aseguró su cercanía espiritual con los familiares de las víctimas.

Las condolencias fueron transmitidas en un telegrama enviado al cardenal arzobispo de México, Norberto Rivera Carrera, firmado a nombre del pontífice por el "número dos" de la Santa Sede, el secretario de Estado, Tarcisio Bertone.

"El Santo Padre, vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia de la explosión en el centro administrativo de la compañía petrolífera estatal, que ha ocasionado numerosas víctimas y heridos, ofrece sufragio por el eterno descanso de los difuntos", indicó la comunicación.

"Asimismo, ruega a vuestra eminencia que transmita el sentido pésame de Su Santidad Benedicto XVI a los familiares de los fallecidos, junto con expresiones de consuelo y deseos de un pronto restablecimiento de los afectados por este lamentable suceso", apuntó.

Más adelante estableció que, ante tan lamentable circunstancia, el líder católico invoca el "dulce nombre" de Nuestra Señora de Guadalupe e imparte, "de corazón", la "confortadora" bendición apostólica "como signo de esperanza en Cristo resucitado".

El nuncio apostólico en México, Christophe Pierre, envió este jueves al Vaticano un reporte pormenorizado del incidente que llevó el número de protocolo N. 8545/13-FAX.