6 de enero de 2013 / 05:56 p.m.

En su primer discurso en 7 meses, el presidente sirio ofreció un plan de tres fases para lograr un acuerdo político, propuesta rechazada inmediatamente por la oposición.

 

Siria.- El presidente sirio, Bashar al Assad, ofreció hoy un plan que describió como una iniciativa de paz, aunque se mostró desafiante y prometió seguir su "guerra contra el terrorismo".

La propuesta -que plantea una conferencia de reconciliación nacional, convocar a elecciones y una nueva Constitución- fue rápidamente rechazada por la oposición.

"Dijimos durante la formación de la Coalición que queremos una solución política, pero el objetivo de los sirios es sacarlo (del país) y ya han perdido para esto a más de 60 mil mártires (...) no han hecho todos estos sacrificios para permitir que un régimen tiránico se mantenga en el poder", declaró el portavoz de la oposición, Walid al Bunni, luego de la comparecencia de Al Assad.

En su primer discurso en público en 7 meses, Al Assad reconoció que su país se halla inmerso en una "guerra en todo el sentido de la palabra", de la que acusó a una conspiración exterior para tratar de dividir Siria.

En su plan de tres fases para alcanzar un acuerdo político, Al Assad exigió, en primer lugar, el cese al suministro de armas y el apoyo financiero a los "terroristas", tras lo cual el Ejército sirio detendría sus operaciones, para permitir el regreso de los desplazados.

Una vez alcanzado un mecanismo para aplicar el cese de la violencia, se convocará una conferencia global que abrirá la segunda fase de la hoja de ruta, en la que se prevé un diálogo nacional, la elaboración de una nueva Constitución y la formación de un amplio Gobierno de consenso.

Ese nuevo Ejecutivo prepararía las elecciones parlamentarias, que darán paso a la tercera fase, en la que se concederá una amnistía general y comenzará a rehabilitarse la infraestructura dañada en el país.

"Mantendremos un diálogo con cualquiera que discrepe mientras sus principios estén basados en el patriotismo y no quieran vender el país a sus enemigos", agregó aclamado por una fervorosa audiencia en la Casa de la Ópera de Damasco y entre fuertes medidas de seguridad.

Las autoridades cortaron el servicio de internet en todo el país durante el discurso, según constato la agencia EFE.

Assad habló confiado durante una hora ante los vítores de una multitud de personas leales, que le interrumpieron en ocasiones para gritar y aplaudir, llegando a alzar los puños y corear "¡Con sangre y alma nos sacrificamos por ti, oh Bashar!" en un momento dado.

Al final del discurso, los asistentes corrieron al escenario, rodeando al presidente y coreando "¡Dios, Siria y Bashar es suficiente" mientras un sonriente Assad saludaba y era escoltado a la salida.

"Ahora estamos en un estado de guerra en todo el sentido de la palabra", dijo Assad. "Ésta guerra ataca a Siria utilizando a un puñado de sirios y muchos extranjeros. Por tanto, ésta es una guerra para defender a la nación".

"Nos reunimos hoy y el sufrimiento es insoportable en tierra siria. No hay lugar para la alegría mientras la seguridad y la estabilidad están ausentes de las calles de nuestro país", mencionó Assad. "La nación es para todos y todos debemos protegerla".

AGENCIAS