AGENCIAS
24 de julio de 2014 / 06:34 p.m.

Washington.- Aunque recientemente aseguraba que era vegana, intolerante a la lactosa y al gluten, parece que Demi Lovato consiguió firmar una tregua con su delicado organismo para degustar una suculenta pizza durante una fiesta organizada por el afamado cineasta Robert Rodriguez, un pequeño traspiés en su saludable régimen alimenticio que, sin embargo, tenía una más que aceptable justificación: entre los comensales se encontraba el presidente de Estados Unidos, Barack Obama."Intento ingerir los alimentos crudos siempre que puedo, pero no lo hago con demasiada frecuencia porque soy la típica persona que se cansa muy rápido de comer siempre lo mismo. Sí que evito el gluten y los lácteos porque soy alérgica, además de incorporar frutas y verduras frescas a mi dieta siempre que tengo oportunidad porque me hacen sentir muy bien", explicó en conversación con el portal Extra, antes de desvelar por qué renunció a sus preferencias alimenticias en un acto social lleno de caras conocidas."Lo que sucede es que no te puedes negar a una pizza que ha hecho Robert Rodriguez y que te estás comiendo justo al lado del presidente. Sería de locos", bromeó.El evento que reunió a Demi con el mandatario más poderoso del mundo en torno a la siempre apetecible gastronomía italiana, un encuentro que tuvo lugar en la casa que Robert Rodriguez posee en Texas, tenía como objetivo recaudar fondos para el Comité Nacional del Partido Demócrata, formación política a la que no solo apoya Demi Lovato, sino también otras estrellas como Jessica Alba y Rosario Dawson que estaban presentes en la misma celebración.No obstante, ninguna de las dos estrellas anteriormente mencionadas vivió una experiencia tan embarazosa como la que experimentó Demi durante sus minutos de conversación con Barack Obama, ya que el actual inquilino de la Casa Blanca no dudó en reprocharle a modo de broma que dudara de su inteligencia en medio de las presentaciones de rigor."Lo primero que hice fue recordarle que ya nos conocíamos, porque yo había cantado en Washington durante los actos navideños. Él me dijo: 'Sé quién eres. Eres una megaestrella, ¿te crees que soy tonto?', y yo no podía creerme lo que estaba pasando: 'No, no, señor presidente, lo siento, no creo que sea usted tonto'. Después estuvimos hablando de sus hijas y de su mujer. Acabamos la conversación de forma muy cordial. Me dijo: 'Ahora me caes mucho mejor'. Y yo le agradecí que me hubiera llamado 'megaestrella'", reveló la cantante.

 

Foto: Agencias