17 de mayo de 2013 / 01:21 p.m.

La organización no gubernamental "Chinese Human Rights Defenders" (CHRD) denunció hoy que la salud del disidente Zhu Yufu y del activista Xie Fulin, ambos encarcelados en prisiones chinas, "ha empeorado gravemente " y que necesitan "atención médica urgente".

En un comunicado CHRD asegura que en el caso de Zhu la situación se debe en parte ""a un aumento del maltrato"" durante las últimas semanas, mientras que la salud de Xie, ya de por sí delicada antes de la detención, empeoró por "desatención médica".

Zhu Yufu, de 60 años, está encarcelado en una prisión de la provincia meridional de Zhejiang desde mayo de 2012, cuando fue condenado a 7 años por "incitar a la subversión" con un poema que fue difundido en internet en coincidencia con algunas protestas populares que intentaban imitar las que lograron derrocar a los regímenes de varios países árabes.

Según informaron los familiares de Zhu a CHRD, el disidente "ha sido objeto de abusos y castigos" después de que sus familiares viajaran esta primavera a Estados Unidos con el objetivo de recabar apoyos para conseguir su libertad.

""Han suprimido algunas de sus comidas nutritivas, algo que le ha provocado desmayos debido a la debilidad. No le permiten la llamada telefónica mensual y le han bloqueado el envío y recepción de cartas"", apunta la organización en el comunicado.

La esposa de Zhu relató a CHRD que, durante una visita en abril, constató que la cabeza de su marido estaba "hinchada" y que él "temía no sobrevivir mucho más tiempo en la cárcel debido a su deteriorado estado de salud".

Por otro lado, el activista pro democracia Xie Fulin, de 63 años, cumple una condena en la prisión de Changsha (capital de la provincia de Hunan, centro del país) por supuestamente el robo de electricidad.

La esposa se Xie aseguró que el 8 de mayo su marido fue hospitalizado tras sufrir una hemorragia cerebral causada por la alta tensión arterial que padece y que "dejó de comer durante varios días".

Con el deterioro de la salud de Xie, las autoridades penitenciarias expresaron, según CHRD, su disposición a concederle la libertad condicional médica, una opción que hasta ahora se le había rechazado a pesar de su delicada evolución.

Varios informes de la organización, sin embargo, indican que Xie declaró que preferiría morir bajo custodia, algo que las autoridades querrían evitar a toda costa.

EFE