13 de marzo de 2013 / 02:34 p.m.

Caracas • Una semana después del fallecimiento del presidente Hugo Chávez, cuyo cuerpo aún está en capilla ardiente, Venezuela se debate entre homenajes al hombre que la gobernó desde 1999 y una tensión electoral alimentada por acusaciones mutuas.

Los venezolanos empezaron ayer a regresar a la normalidad tras siete días de duelo nacional y en medio de una nueva batalla por el poder, esta vez entre el delfín del fallecido gobernante, el presidente encargado, Nicolás Maduro, y el líder opositor Henrique Capriles.

El esperado tratamiento ayer en la Asamblea Nacional de la enmienda constitucional para que los restos de Chávez puedan ser llevados al Panteón Nacional finalmente fue pospuesto, porque el oficialismo quiere estudiar más “"los mecanismos"” para ese traslado.

Mientras tanto, la oposición denunció ayer una supuesta emboscada a su candidato que le impidió presentar su candidatura ante el organismo electoral, mientras el oficialismo insistió en una victoria cantada de Maduro en nombre de Chávez, que ayer fue objeto de un nuevo homenaje, justo a las 16:25 local, la hora en la que falleció el mandatario.

El líder opositor Henrique Capriles, no formalizó este lunes personalmente su candidatura debido a informaciones de que se preparaba una emboscada para “"agredir y atentar"” contra él.

“"Manejábamos informaciones muy serias y de fuentes fidedignas, incluso de organismos de seguridad, de inteligencia del propio gobierno, que se preparaba contra el candidato Henrique Capriles una emboscada en las inmediaciones o en las propias instalaciones"” del Consejo Nacional Electoral (CNE), afirmó el jefe de la campaña opositora, Henry Falcón.

En su lugar, un representante del equipo de Capriles inscribió la candidatura del opositor para los comicios del próximo 14 de abril, en los que se enfrentará a Maduro y otros seis aspirantes.

Falcón, también gobernador del estado Lara (oeste), anunció que la oposición acudirá “"en las próximas horas"” ante el ministerio público “"a hacer las denuncias formales"” para que se investigue y se determinen responsabilidades “"y que el Ejecutivo se pronuncie sobre estos hechos"”.

A una semana de la muerte de Chávez, los recuerdos del hombre que gobernó el país desde hace 14 años se confunden con una campaña que ha arrancado aupada por miles de chavistas que siguen llegando desde distintos puntos del país y se mantienen en extensas filas para darle el último adiós al fallecido mandatario.

Maduro, ungido por Chávez en diciembre pasado antes de la cuarta operación a la que se sometió desde que le detectaron el cáncer a mediados de 2011, presentó el lunes su candidatura con la promesa de continuar con las banderas de la revolución bolivariana.

El presidente-candidato chavista aseguró ayer al canal estatal VTV que el lunes, cuando estuvo arropado por miles de seguidores de Chávez que se dieron cita ante el CNE, el pueblo llevaba la “marca” y la “fuerza” de la victoria en su rostro y ojos.

“Nada ni nadie nos va a quitar la victoria el 14 de abril, nada ni nadie (...) La victoria pertenece al pueblo de Bolívar, de Simón Bolívar, pertenece al comandante Hugo Chávez que levantó las banderas de Simón Bolívar de manera auténtica”, añadió.

Y mientras gobierno y oposición se alistan para una campaña electoral de apenas diez días, entre el 2 y el 11 de abril, Chávez será nuevamente objeto de un homenaje este viernes, cuando su cuerpo sea trasladado a un museo en el oeste de Caracas donde permanecerá embalsado antes de que se defina la última morada del líder.

Claves“"Represalia"” de EU

El canciller de Venezuela, Elías Jaua, consideró ayer un acto de represalia la expulsión de dos de sus diplomáticos en Estados Unidos, luego de que su gobierno hiciera lo mismo.

Jaua aseguró que ninguno de los funcionarios venezolanos “"estaba contactando al ejército norteamericano para que le dieran un golpe de Estado al presidente (Barack) Obama, cosa que sí estaban haciendo los agregados militares que fueron expulsados de Venezuela"”.

La semana pasada, el entonces vicepresidente Nicolás Maduro acusó a dos funcionarios estadunidenses de conspirar contra Caracas y los expulsó del país.

EFE