NOTIMEX
8 de junio de 2013 / 05:58 p.m.

Madrid • Agentes de la Policía Nacional desarticularon dos grupos dedicados a la falsificación y puesta en circulación de billetes de 50 euros de gran calidad, en dos investigaciones contra la falsificación de moneda en España.

El Ministerio español del Interior indicó que una de las bandas, que operaba desde Madrid y Badajoz, distribuyó en el último año a través de "pasadores" más de 350 mil euros (casi 463 mil dólares) falsos tanto en España como en Portugal.

La otra red disponía en la localidad de Mérida, noroeste de España, de un centro de producción de billetes ilícitos con los que pagaban principalmente en comercios de la ciudad y otros puntos de la provincia.

En total, fueron detenidas once personas y decomisado 120 mil euros falsos en billetes de 50 listos para su introducción en el circuito económico, varios pliegos impresos en proceso de fabricación y diverso material para su elaboración.

El Centro Nacional de Análisis del Banco de España consideró como peligrosas dos de las falsificaciones incautadas debido a su gran calidad.

El Ministerio del Interior señaló que una de las investigaciones se inició en enero de 2013, tras detectar la existencia de un grupo que se dedicaba a falsificar billetes para su posterior distribución en el mercado legal.

Las primeras pesquisas permitieron averiguar que la organización desarrollaba su acción delictiva en las provincias de Badajoz, noroeste y Madrid, así como en Portugal.

Poco después descubrieron que esta banda se dedicaba a distribuir por toda España y por el país vecino divisas falsificadas con valor de 50 euros.

La investigación de esta primera operación concluyó con la detención de cinco personas.

Otra operación realizada por la Brigada de Investigación del Banco de España y la UDEV de la Comisaría de Mérida terminó con el arresto de seis personas en esta localidad que producían y distribuían billetes de 50 y 20 euros falsos.

La investigación comenzó a finales de 2012 cuando comenzaron a aparecer en diversos comercios de la ciudad de Mérida, numerosos billetes correspondientes a la misma falsificación, introducidos principalmente en farmacias y gasolineras.

Producto de la investigación se pudo identificar a los falsificadores, un matrimonio residente en Mérida que adoptaba estrictas medidas de seguridad para contactar con los distribuidores "al por menor" de los billetes falsos.

Además se averiguó que estaban empezando a producir billetes de 10 y 20 euros para ser también introducidos en el circuito económico, al observar el "éxito" obtenido con los billetes de 50 euros.