8 de marzo de 2013 / 02:15 p.m.

El canciller de Rusia, Sergei Lavrov, afirmó que no hay "absolutamente" ninguna posibilidad de que Moscú vaya a presionar al presidente sirio Bashar al-Assad a renunciar como lo exige la oposición del país árabe.

""Sólo puedo decir que no nos corresponde a nosotros decidir quién debe dirigir Siria. Corresponde a los sirios esa decisión"", señaló el ministro de Relaciones Exteriores en entrevista con el canal de noticias de la BBC, la cadena pública de la televisión británica.

Al ser interrogado sobre si había alguna posibilidad de que Rusia pida al presidente al-Assad que dimita a su cargo, Lavrov aseguró: ""de ninguna manera. Moscú no apuesta por el cambio de régimen. Estamos en contra de la injerencia en los conflictos internos"".

Lavrov añadió que se trataba de una cuestión de principios en política exterior y que, en cualquier caso, el presidente al-Assad no tiene ninguna intención de renunciar.

El principal grupo de la oposición, la Coalición Nacional de Siria, ha insistido en que el mandatario al-Assad debe irse antes de cualquier negociación.

Lavrov, quien tiene previsto visitar Londres la próxima semana para reunirse con el secretario británico de Relaciones Exteriores, William Hague, prevé analizar la crisis en Siria entre otros temas.

Rusia, que ha sido tradicionalmente un aliado cercano del gobierno sirio y el mayor proveedor de armas al régimen de Damasco, ha sido uno de los pocos aliados junto con China del presidente Al-Assad durante el conflicto en ese país árabe.

Naciones Unidas calcula que desde marzo de 2011, cuando comenzó el levantamiento popular contra el gobierno de al-Assad, unas 70 mil personas han muerto a causa de los combates entre las fuerzas gubernamentales y rebeldes.

Damasco atribuye gran parte de las víctimas a los grupos terroristas que actúan en el país árabe con la financiación y el apoyo material de Arabia Saudíta, Qatar y Turquía, entre otros.

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