2 de mayo de 2013 / 10:26 p.m.

Delhi • El Gobierno de Bangladesh destituyó hoy al alcalde del municipio donde la semana pasada se derrumbó un complejo textil que producía ropa para marcas occidentales y donde murieron al menos 429 personas, informó una fuente policial.

Mohamed Refatulá, alcalde de la localidad industrial de Savar, vecina de Dacca, fue suspendido en su cargo acusado de "negligencia" e "inacción" por no ordenar el cierre del edificio pese a que un día antes del siniestro habían aparecido grietas en el inmueble.

El superintendente de la Policía metropolitana de Dacca, Habibulá Rehmán, explicó a Efe que la decisión de destituir a Refatulá fue tomada por el Ministerio bangladeshí de Gobiernos Locales y Desarrollo Rural. "Se ha formado un comité de investigación y se emprenderán acciones contra él", afirmó.

Según los medios locales, al defenestrado alcalde ha sido acusado, además, de haber cometido "irregularidades" al aprobar el diseño del edificio, que contaba con nueve plantas y albergaba a varios miles de trabajadores en distintos talleres textiles.

Refatulá es el primer alto cargo que es destituido desde que el pasado 24 de abril se derrumbara con cerca de tres mil personas en su interior el inmueble, conocido como Rana Plaza.

Las autoridades han arrestado por el momento a cerca de una decena de personas, incluido el dueño del edificio -que está conectado con la gobernante Liga Awami-, varios propietarios de talleres e ingenieros municipales.

Hay también una orden de búsqueda y captura contra el empresario español David Mayor, director general de una de las fábricas textiles que se alojaban en el edificio. Un total de 429 cadáveres se han recuperado de entre los escombros, de acuerdo con el último recuento oficial, mientras que 2,437 personas resultaron heridas o consiguieron salvar sus vidas.

Las autoridades descartaron a principios de semana encontrar más supervivientes pese a que un número indeterminado de trabajadores del edificio continúan en paradero desconocido, probablemente sepultados entre las ruinas.

El Ejército de Bangladesh, que está participando en las tareas de desescombro, dijo ayer que todavía hacen falta "entre 12 y 15 días" para retirar todos los restos del siniestrado inmueble.

El desastre ha puesto de manifiesto las malas condiciones laborales y de seguridad que sufren los trabajadores de fábricas textiles en el país asiático, que abastecen a multinacionales occidentales.

Las compañías internacionales Primark, El Corte Inglés, Bon Marche y Joe Fresh han confirmado producir en alguna de las empresas locales implicadas en el siniestro, y otras como Mango habían hecho pedidos de prueba en los talleres.

EFE