25 de noviembre de 2013 / 03:43 p.m.

La policía rusa detuvo hoy a 700 inmigrantes en el curso una operación especial desplegada en un centro comercial en el sureste de Moscú para comprobar su estatus legal en Rusia.

Esas detenciones fueron la segunda parte de la operación policial "Barrera-2", que comenzó el pasado miércoles en el centro comercial "Moscú", situado en el populoso barrio de Liublinó, y continuó hoy en el mismo lugar, escenario habitual de las marchas xenófobas en la capital rusa.

"Cerca de 700 personas han sido detenidas y llevadas a comisarías para verificar posibles violaciones de las leyes migratorias y la implicación (de los detenidos) en delitos cometidos con anterioridad", explicó a los periodistas un portavoz del Ministerio de Interior para la capital rusa, que vive inmersa en una oleada de rechazo a los inmigrantes.

El recién elegido alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, basó buena parte de su campaña electoral en la promesa de dar guerra a la inmigración ilegal.

Decenas de miles de extranjeros han sido detenidos en esta ciudad desde los meses previos a los comicios, en una campaña sin precedentes contra la inmigración ilegal que no ha perdido fuerza después de la victoria electoral de Sobianin.

A mediados de este mes, el regidor moscovita dijo que la inmigración ilegal y los delitos que comete es el principal problema de Moscú y subrayó que la lucha contra este fenómeno "debe ser el principal objetivo en la labor de la policía, el servicio de inmigración y otras fuerzas del orden de la capital en los próximos años".

Recordó que la policía de Moscú realiza hasta 40 redadas diarias para encontrar inmigrantes ilegales.

Miles de nacionalistas radicales marcharon a principios de este mes por las calles de Liublinó, rompieron coches y agredieron a inmigrantes, mayormente procedentes de Cáucaso, con motivo del Día de la Unidad del Pueblo.

A mediados del pasado mes de octubre, otro barrio de la periferia moscovita, Biryuliovo, fue escenario de violentos disturbios provocados por el asesinato de un joven ruso cometido presuntamente por un ciudadano azerbaiyano.

EFE