AP
10 de junio de 2013 / 01:03 p.m.

Seúl -Incheon • Corea del Norte y Corea del Sur acordaron el lunes sostener esta semana conversaciones de alto nivel en Seúl, lo que pudiera considerarse un avance importante después de las recientes amenazas de Pyongyang de desatar una guerra nuclear y los anuncios de Seúl de responder a cualquier ataque.

La reunión de dos días, que comenzará el miércoles, se centrará en reactivar los proyectos de cooperación suspendidos, como la reanudación de labores en un parque industrial de administración conjunta cerca de la frontera en Corea del Norte que era el único símbolo que quedaba de la reconciliación entre los dos países hasta que Pyongyang cerró la frontera y retiró a sus trabajadoras del lugar esta primavera durante un período de fuertes tensiones después de una prueba nuclear que Pyongyang realizó en febrero.

Los detalles de la próxima reunión fueron concertados por funcionarios de menor nivel durante una sesión de negociaciones de casi 17 horas.

La reunión fue la primera de su tipo en más de dos años sobre la Península Coreana y se celebró en la aldea de Panmunjom, en la fuertemente militarizada frontera entre ambos países, donde se firmó hace casi 60 años el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea, que duró tres años. El próximo mes se cumplirán 60 años de la firma del armisticio.

El acuerdo nunca fue reemplazado por un tratado de paz, porque lo que, técnicamente, todavía los dos países están en guerra.

El Ministerio para la Unificación de Corea del Sur anunció en un comunicado emitido el lunes por la mañana el acuerdo para la celebración de las conversaciones. El acuerdo también fue anunciado por la KCNA, la agencia noticiosa oficial de Corea del Norte.

El diálogo a cualquier nivel constituye un avance en los vínculos abismales entre ambas Coreas. En los últimos años, Corea del Norte ha efectuado pruebas nucleares, disparado cohetes de largo alcance y efectuado ataques, como uno que se le atribuye y en el que murieron 50 surcoreanos en 2010.

En la reunión del miércoles las partes también examinarán la reanudación de paseos por parte de surcoreanos hacia un lugar turístico en una montaña de Corea del Norte, el reencuentro de familias separadas y otros temas humanitarios, dijeron las autoridades.

Sin embargo, en la lista no se incluye el tema más crucial para Washington: un esfuerzo para persuadir a Corea del Norte a que renuncie a las armas nucleares.

Aunque hubo un acuerdo amplio, el Ministerio para la Unificación de Seúl dijo en un comunicado que surgieron puntos de fricción en la agenda, así como entre los jefes de las delegaciones.

Seúl enviará a su máximo funcionario para asuntos bilaterales, mientras que Pyongyang anunció que despachará a un funcionario de alto nivel, aunque no abundó en detalles.