EFE
15 de junio de 2013 / 12:53 a.m.

Bruselas • El presidente del Senado holandés, Fred de Graaf, anunció hoy que dejará su cargo tras hacerse público que apartó al polémico líder antimusulmán Geert Wilders de la escolta de políticos que acompañó al rey Guillermo-Alejandro durante su coronación el pasado 30 de abril.

Así lo indicó en un comunicado el Senado, en reacción a la polémica generada después de que el diario De Volkskrant revelase esta semana que De Graaf dejó a Wilders fuera del pequeño grupo de diputados que escoltaron al rey al comienzo de la ceremonia.

El presidente del Senado se ocupó de configurar ese cortejo con los diputados y senadores con más antigüedad en el Parlamento, entre los que a priori figuraba el polémico dirigente, que en numerosas ocasiones se ha mostrado crítico con el papel de la monarquía holandesa y con la reina Beatriz.

De Graaf, según explicó a De Volkskrant, consideró que la presencia de Wilders junto al monarca podría haber generado excesiva atención hacia su figura. La salida a la luz de esa decisión ha generado una importante polémica y críticas por parte de distintos partidos al presidente del Senado, al que se acusa de haber violado su deber de imparcialidad.

El anuncio de dimisión ha sido recibido favorablemente por el propio Wilders, que ha considerado que se trata de "la única solución correcta", según recoge la agencia ANP. "La imparcialidad de un presidente del Senado no debe dejar lugar a la duda y este claramente no era el caso", dijo Wilders.

El líder del Partido Para la Libertad (PVV), uno de los políticos más populares de Holanda, ha sido objeto de numerosas polémicas en los últimos años, principalmente por su discurso contra la inmigración y contra el islam.

En 2011, Wilders fue absuelto en un proceso en el que estuvo acusado de los cargos de incitación al odio y discriminación contra los musulmanes. Su partido provocó en 2012 la caída del primer gobierno del liberal Mark Rutte al retirarle su apoyo por sus desavenencias sobre los ajustes económicos y, posteriormente, fue castigado por los electores con la pérdida de nueve escaños.