22 de marzo de 2013 / 02:06 p.m.

 

Tres ministros del Gobierno australiano renunciaron hoy de sus cargos tras fracasar ayer un conato de rebelión interna en el Partido Laborista que buscaba desbancar del liderazgo a la primera ministra, Julia Gillard.

Los dimisionarios son el titular de Educación Terciaria y Pequeña Empresa, Chris Bowen; el de Recursos, Energía y Turismo, Martin Ferguson; y el de Servicios Humanos, Kim Carr, todos ellos simpatizantes del antecesor de Gillard, Kevin Ruud.

Las tres dimisiones se unen a la del titular de Artes, Simon Crean, que abandonó ayer después de pedir públicamente un cambio en el liderazgo del partido y que Ruud asumiera el mando antes de las próximas elecciones legislativas.

Ante esta petición, Gillard convocó la ejecutiva del partido a una votación interna para elegir elliderazgo a la que la primera ministra concurrió en solitario después de que Rudd anunciara, diez minutos antes de la reunión, que no se presentaría.

Ruud emitió hoy un comunicado en el que reiteró que descarta definitivamente cualquier aspiración al liderazgo de los laboristas. A las dimisiones de los cuatro ministros se suman las de los diputados Joel Fitzgibbon, Richard Marles, Ed Husic y Janelle Saffin, que han renunciado a sus cargos en el Parlamento australiano.

Tras afianzar su liderazgo al frente de los laboristas, se espera que Gillard anuncie próximamente la nueva composición de su Gabinete. "Aún hay personas que están reconsiderando sus posiciones y yo también estoy considerando los cambios ministeriales en los próximos días", dijo hoy Gillard.

El ministro de Exteriores, Bob Carr, dijo desde Washington que espera que la posición de Gillard se fortalezca tras este intento de rebelión interna y reafirmó su "apoyo incondicional" a la primera ministra.

Por su lado, el líder de la oposición, Tony Abbott, anunció que presentará una moción de censura contra el Ejecutivo cuando el Parlamento australiano reanude sus sesiones el 14 de mayo próximo, según la cadena ABC. Esta lucha por el liderazgo no es nueva ya que en febrero de 2012 Gillard se impuso a Rudd en la votación interna celebrada por los laboristas para zanjar la crisis de entonces.

Las pugnas por el poder en el seno del partido se han sucedido a pesar de que en el ámbito económico Australia ha evitado caer en la recesión y registra un crecimiento contínuo desde hace 21 años.

Gillard se convirtió el 24 de junio de 2010 en la primera mujer en dirigir el Ejecutivo australiano tras la renuncia al cargo de Rudd a causa de una repentina revuelta surgida por desacuerdos en el seno del Partido Laborista y a dos meses de los comicios generales.

Australia celebrará elecciones generales el próximo 14 de septiembre para las que, según las encuestas, los laboristas cuentan con un 48 por ciento de la intención de voto frente al 52 por ciento de la coalición conservadora.

EFE