Notimex
31 de agosto de 2013 / 04:03 p.m.

 

Ciudad del Vaticano  • Diplomático de carrera, italiano, conciliador, joven, efectivo y un "viejo conocido" de México son algunas de las características del nuevo número dos del Vaticano, Pietro Parolin.

 

El Papa realizó este sábado el más importante nombramiento en lo que va de su pontificado al aceptar la renuncia del actualsecretario de Estado de la sede de la Iglesia católica, Tarcisio Bertone, y nombrar en su lugar al todavía embajador papal en Venezuela.

 

Parolin es uno de los exponentes más representativos de la tradición diplomática de Agostino Cassaroli, histórico secretario de Estado durante casi la mitad del pontificado de Juan Pablo II.

 

Apreciado por su fineza en el trato y su agudo conocimiento del contexto internacional, llega al más importante puesto del Vaticano apenas a los 58 años.

 

Nacido en la localidad de Schiavon el 17 de enero de 1955 fue ordenado el 27 de abril de 1980 por la diócesis italiana de Vicenza. Tiene estudios en derecho canónico y en la Academia Eclesiástica, el centro de formación para diplomáticos del Vaticano.

 

El 1 de julio de 1986 ingresó al Servicio Diplomático de la sede de la Iglesia católica y su primer destino fue Nigeria, donde permaneció por tres años.

 

Es un "viejo conocido" de México, país al cual recuerda con estima, entre otras cosas porque le tocó participar en las negociaciones de cara al establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ese país y El Vaticano, cosa que ocurrió en 1992.

 

El mismo ha confiado en diversas ocasiones que cuenta con un sinnúmero de anécdotas de aquellos tiempos, en los cuales colaboró de cerca con el entonces delegado apostólico en México, Girolamo Prigione.

 

En su primera declaración pública tras el anuncio de su nombramiento, difundida este día por la sala de prensa de la sede de la Iglesia católica, Parolin recordó su paso por tierras mexicanas.

 

"Mi pensamiento va a los países en los cuales he trabajado, Nigeria, México y, por último, Venezuela, el cual dejó con melancolía", señaló.

 

Además invocó a la Virgen María, bajo la advocación mexicana de Guadalupe, para tener la fuerza para "caminar en la presencia del señor" y "confesar la única gloria, Cristo crucificado".

 

Tras su paso por Nigeria y México, Parolin trabajó en la sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado vaticana hasta que el 30 de noviembre de 2002 fue designado subsecretario de esa misma sección.

 

Desde ese puesto gestionó algunos de los expedientes más delicados, desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Vietnam y El Vaticano hasta el acercamiento con el régimen de China.

 

El 17 de agosto de 2009 fue nombrado por Benedicto XVI nuncio apostólico en Venezuela y elevado a la dignidad de arzobispo. Además del italiano conoce el español, el inglés y el francés.