23 de septiembre de 2013 / 10:11 p.m.

Nueva York, Damasco  • Las negociaciones entre estadunidenses y rusos para acordar un proyecto de resolución de la ONU que obligue a Damasco a respetar sus compromisos de desarme químico permanecen estancadas, dijeron hoy diplomáticos.

"Los detalles sobre la forma de proceder al desarme están en general acordados, pero todo gira en torno a los medios de ponerlos en práctica y eso depende de los estadunidenses y los rusos en el Consejo de Seguridad", explicó a la AFP un diplomático de la ONU.

El escollo está en la inscripción o no del texto de la resolución en el marco del capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas. Este prevé medidas coercitivas que van de las sanciones económicas al uso de la fuerza, en caso de no cumplimiento de sus compromisos por parte de Siria.

El jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, acusó el domingo a Washington de chantajear a Rusia para que apoye una resolución vinculante en la ONU contra su aliado sirio. El diplomático ruso afirmó que Occidente está obsesionado con la idea de un cambio de régimen en Damasco.

En este contexto, la fuente diplomática dijo que "una votación en el Consejo de Seguridad esta semana parece improbable". Sin embargo la delegación francesa ve este acuerdo como posible, según las declaraciones de hoy del ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius.

Reafirmando que París quiere una "solución robusta y vinculante", Fabius planteó varias exigencias como que la resolución "prevea medidas bajo el capítulo VII que puedan ser adoptadas" en caso de que Damasco no respete los acuerdos.

Para el ministro sería necesario también que los responsables del uso de armas químicas en Siria sean llevados ante la justicia y que el Consejo pueda en cualquier momento tratar este caso, considerado como un "ataque a la paz y seguridad internacional", afirmó en rueda de prensa en Nueva York.

"Pienso que esta base es razonable y sobre ella deberíamos ponernos de acuerdo", estimó. Al ser preguntado sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo esta semana en la ONU respondió: "sí, lo creo".

Fabius estima que el acuerdo ruso-estadunidense alcanzado el 14 de septiembre en Ginebra para acabar con el arsenal químico sirio "menciona el capítulo VII" y valora que sería "difícilmente comprensible" que los rusos "no estén de acuerdo con las condiciones que permiten la aplicación de lo que ellos propusieron".

El conflicto en Siria, que ha dejado más de cien mil muertos y dos millones de desplazados en 30 meses, es el "desafío más grande" de la comunidad internacional, declaró el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de cara a la Asamblea general del organismo, que se abre el martes.

El presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió hoy que una intervención militar en Siria sería una "agresión" que violaría el derecho internacional y desestabilizaría la situación en la región.

"Una intervención militar sería una grave violación del derecho internacional, una agresión según los términos de la Carta de la ONU", declaró Putin al margen de la cumbre de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), a orillas del mar Negro.

El presidente ruso saludó además el hecho de que los miembros del OTSC (Rusia, Armenia, Belarús, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán) aprobaron la decisión de Moscú de oponerse a una acción militar contra el régimen del presidente sirio Bashar al Asad. "Los miembros del OTSC son unánimes: resolver la situación en Siria solo es posible a través de medios políticos y pacíficos", declaró.

El presidente sirio aseguró hoy que su régimen permitirá el acceso de los expertos internacionales a sus arsenales de armas químicas, pero advirtió que posibles "terroristas" podrían impedir el acceso a esos emplazamientos.

En una entrevista concedida a la televisión estatal china CCTV y emitida hoy, Al Asad aseguró que su país está comprometido a cumplir el acuerdo alcanzado hace diez días entre EU y Rusia para la destrucción de los arsenales químicos sirios, que incluye la supervisión por parte de inspectores internacionales de estas armas.

No obstante, matizó que aunque su Gobierno está dispuesto a permitir el acceso, otros pueden intentar impedirlo: "sabemos que esos terroristas obedecen las órdenes de otros países, y esos países pueden instigarles a bloquear la labor de los inspectores, y echar la culpa al Gobierno sirio".

Damasco presentó la semana pasada a la ONU una lista que asegura incluye todas sus armas químicas y plantas de producción, para que queden destruidas a mediados de 2014. Al Asad admitió que las armas químicas sirias "no son un número pequeño. Somos un país en guerra y parte de nuestro territorio ha estado ocupado durante más de cuarenta años".

No obstante, matizó que "el Ejército sirio combate principalmente con armas convencionales". El presidente sirio arremetió contra EU, que le acusa de responsabilidad en el ataque con armas químicas perpetrado el 21 de agosto contra la población civil en las afueras de Damasco, y aseguró que cuando Washington "quiere una excusa para la guerra, siempre la encuentra".

Tras el acuerdo alcanzado en Ginebra para destruir el arsenal químico sirio, EU busca ahora una resolución que invoque el Capítulo 7 de la Carta de la ONU, que abriría la puerta a sanciones o incluso el uso de la fuerza en caso de que el régimen sirio no cumpla con los términos del pacto.

"Debemos mantenernos alerta por si Estados Unidos quiere imponer su hegemonía contra otros países. No importa que haya una crisis siria para que algunas potencias occidentales quieran pasar por encima de la Carta de la ONU y el derecho internacional. Debemos mantenernos alerta. No solo Siria, todas las naciones pequeñas deben estar alertas, cuando ciertos países intentan pasar por encima de la Carta de Naciones Unidas", sostuvo Asad.

Agencias