21 de marzo de 2013 / 08:47 p.m.

 La Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, aprobó el jueves un presupuesto con reducciones de los gastos sociales y la promesa de eliminar el déficit presupuestario en 10 años, en contraste con el aumento del gasto público defendido por el presidente Barack Obama y sus aliados demócratas.

La medida, similar a las ofrecidas anteriormente por el presidente del Comité Presupuestario de la Cámara, el republicano Paul Ryan, demuestra que, al menos matemáticamente, es posible equilibrar el déficit presupuestario en una década sin elevar los impuestos.

Con todo, sus reducciones en algunos programas sociales como el Medicaid y los cupones de alimentos y la advertencia de suprimir el "Obamacare" son rechazados por el presidente y los demócratas. Fue aprobado por 221-207 votos.

Al mismo tiempo, el Senado debate su primer plan presupuestario en cuatro años, cuando en el 2009 ayudaron a Obama a que fuera aprobado su nuevo plan de salud, el "Obamacare".

Mientras prosperó el plan de la Cámara de Representantes, el Senado dominado por los demócratas debate su primer plan presupuestario desde el 2009.

La Cámara aprobó el jueves un plan que mantendrá las funciones del gobierno hasta finales de septiembre, eliminando la posibilidad de un cierre gubernamental, por votación de 318-109, y pasa ahora a Obama para su firma y entrada en vigencia.

La medida financiará las operaciones diarias presupuestarias de cada departamento gubernamental hasta el 30 de septiembre, y dará otros 87 mil millones de dólares para costear las operaciones militares de Afganistán e Irak, al mismo tiempo que congela los salarios de los empleados federales.

Empero, la medida deja vigentes las reducciones automáticas en el crecimiento del gasto presupuestario en un 5% de los programas nacionales y del 8% del Pentágono, donde miles de empleados civiles serán despedidos y centenares de miles en otros organismos federales.

Las diferencias entre los planes presupuestarios de la Cámara y el Senado obedecen a conceptos diferentes de contabilidad y visión en Washington, especialmente de las bases más intransigentes en ambos partidos ante los persistentes y abultados déficit presupuestarios. Obama desea un plan de nuevos aumentos de impuestos y modestas reducciones del gasto público.

Esa visión contrasta con el presupuesto del 2014 y otros sucesivos, además de elevar el tope del endeudamiento soberano que impediría la paralización del gobierno y el impago de sus obligaciones.

La Cámara aprobó la medida bipartidista del 2013 por 318-109 votos. El Senado aprobó la medida el miércoles, tras no adoptar un presupuesto en cuatro años.

El plan presupuestario republicano ideado por Ryan reducirá los gastos de los organismos federales, el Medicaid, el plan de salud para los menesterosos y las subvenciones al llamado popularmente "Obamacare", eximiendo al Pentágono y los beneficiarios de la Seguridad Social.

El Senado, dominado por los demócratas, intenta lograr un aumento fiscal de 1 billón de dólares en los próximos 20 años, ante un déficit de 16 mil millones de dólares en la actualidad, aumentando el gasto federal en 1.2 mil millones.

AP