AGENCIAS
13 de septiembre de 2013 / 09:49 p.m.

El Cairo • Al menos una persona murió hoy y otras doce resultaron heridas en choques entre miles de partidarios y detractores del depuesto presidente Mohamed Mursi, cuya prisión preventiva fue prolongada 30 días por un tribunal, durante las protestas de islamistas en Egipto, informó a Efe un portavoz del Ministerio de Sanidad.

El director del departamento de Emergencias de dicho ministerio, Jaled al Jatib, precisó que el fallecido pereció en el Hospital Universitario de Alejandría (norte) por las heridas sufridas durante los enfrentamientos en esa localidad.

En cuanto a los heridos, seis se registraron en Alejandría y el resto en la provincia de Al Sharquiya, en el delta del Nilo. La mayoría han sido ya dados de alta de los centros sanitarios donde fueron atendidos.

La agencia de noticias estatal Mena apuntó que hubo otros tres heridos en el pueblo de Abu al Matamir, en la provincia de Beheira, también en el delta del Nilo, aunque Al Jatib no lo confirmó.

En Alejandría, la gran ciudad del norte del país, seis personas resultaron heridas en los enfrentamientos esporádicos entre partidarios y opositores de Mursi, según MENA. Los disturbios en Alejandría se desarrollaron en los alrededores de la mezquita de Al Qaed Ibrahim, en el centro, y en ellos seguidores y opositores de Mursi se pelearon a pedradas y usaron escopetas de perdigones.

Tras la intervención de las fuerzas de seguridad, la tranquilidad ha regresado a las zonas alejandrinas de Sidi Gaber y Ramla. También se registraron tres heridos en la provincia de Beheira (norte), informó la misma fuente.

En El Cairo, donde el 14 de agosto el ejército y la policía dispersaron violentamente una concentración de miles de pro-Mursi, varios miles de personas marchaban en dirección a la plaza de Rabaa al Adawiya, cuyos accesos fueron bloqueados por soldados armados.

Esta plaza del barrio Nasr City fue, junto a la de Nahda delante de la Universidad de El Cairo, el epicentro de la destrucción de los campamentos de los pro-Mursi que dejaron cientos de muertos, en su mayoría simpatizantes del presidente depuesto.

Las manifestaciones de hoy, casi un mes después de estos hechos violentos, se desarrollaban bajo la consigna "Lealtad a la sangre de los mártires". Muchos de los participantes llevaban fotografías de partidarios de Mursi abatidos y gritaban "obtendremos sus derechos (aquellos por los que luchaban, ndlr) o moriremos como ellos", informó el periodista.

Los manifestantes también coreaban "abajo el poder militar", refiriéndose al ejército que destituyó y detuvo a Mursi, después de que millones de personas se concentraran para reclamar su salida a finales de junio. Las fuerzas armadas nombraron un gobierno civil para sustituirle. En la capital egipcia, otra manifestación se dirigía hacia el palacio presidencial, según la agencia oficial MENA.

La televisión egipcia informó que se produjeron escaramuzas en los alrededores de la mezquita de Mustafa Mahmud, en el barrio de Mohandesin. Tres marchas salieron desde distintos puntos de la capital para llegar a ese templo, que estaba cercado por el Ejército, lo que creó tensión en la zona entre los manifestantes y las fuerzas del orden.

También hubo otra manifestación frente al palacio presidencial de Itihadiya, donde los islamistas gritaron consignas contra las fuerzas armadas y la Policía, que rodeaban el lugar, aunque no respondieron.

Otras marchas intentaron alcanzar la plaza de Rabea al Adauiya, en el distrito de Ciudad Naser, aunque no pudieron acceder a ella porque estaba ocupada por las fuerzas gubernamentales. Los efectivos del orden cerraron hoy, apoyados por vehículos blindados, los accesos a las plazas cairotas de Tahrir, en el centro, de Rabea al Adauiya y de Sfinx, en Mohandesín.

Por otro lado, en Ciudad Naser, un equipo del canal estatal fue golpeado por los manifestantes mientras cubría la protesta de los Hermanos Musulmanes que salió de la mezquita de Al Rahman, denunció la propia emisora.

Entretanto, en Mahala al Kubra, en el delta del Nilo, opositores y simpatizantes de Mursi se enfrentaron después de que los primeros interceptaran una marcha que partió de la mezquita de Abdel Hai Jalil hacia la plaza principal, según la televisión egipcia. Las fuerzas de seguridad lograron separar a ambos bandos tras dispersarlos con gases lacrimógenos.

Por otro lado, en Minia, al sur de El Cairo, las autoridades abortaron un intento de los islamistas de irrumpir en la comisaría y la cárcel del distrito de Al Magaga. Mañana se cumple un mes de la operación policial que desmanteló las acampadas de los partidarios de Mursi en Rabea al Adauiya y en la plaza del Nahda, en Giza, que causó cientos de muertos.

Los islamistas levantaron esas acampadas después de que el Ejército depuso a Mursi mediante un golpe de Estado el pasado 3 de julio, tras multitudinarias protestas los días anteriores en las que se pedían elecciones presidenciales anticipadas.

Un tribunal ordenó hoy prolongar la prisión preventiva por 30 días más contra Mursi, retenido por el ejército en un lugar desconocido y acusado de conspirar con el grupo islamista palestino Hamás.

El juez del Tribunal de Apelaciones de El Cairo, Hasan Samir, dispuso la misma medida para el ex jefe del gabinete de la Presidencia de Mursi, Refaa al Tahtaui, informó la agencia de noticias estatal Mena. Ambos están acusados, además, del asesinato de presos y oficiales de policía, del secuestro de responsables de seguridad, del asalto e incendio de la cárcel de Wadi Natrun y de atacar instalaciones de las fuerzas del orden.

Mursi estuvo recluido en Wadi Natrun durante la revolución que derrocó a su predecesor en la Presidencia, Hosni Mubarak, entre enero y febrero de 2011, pero logró escapar a los dos días de su detención gracias al caos que reinaba en las prisiones tras la desbandada de los guardianes. Tahtaui también afronta el cargo de filtrar importantes informaciones a Hamás cuando trabajaba en el gabinete presidencial.

El magistrado pidió el arresto de otros acusados en la misma causa, que hasta ahora incluye a trece detenidos. Sobre Mursi penden otras órdenes de prisión preventiva por supuestamente haber insultado al poder judicial y por su presunta implicación en la muerte, arresto y tortura de ciudadanos en los disturbios de diciembre pasado frente al palacio presidencial.

Por otro lado, el islamista Esam al Erian, vicepresidente del Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de los Hermanos Musulmanes, grupo en el que militó Mursi hasta que accedió a la Presidencia en junio de 2012, instó hoy a los seguidores del depuesto mandatario a manifestarse este viernes y mañana.

"Saludo la resistencia del pueblo y os pido salir para convertiros en mártires de las masacres de Egipto. Salid para que seáis leales a los mártires con los que vosotros habéis vivido, para enaltecer los principios de la libertad y la dignidad", señaló Al Erian en una grabación de audio difundida por el canal catarí Al Yazira.

Al Erian, que se encuentra en paradero desconocido y contra el que se han dictado varias órdenes de detención por supuestamente instigar a la violencia, advirtió de que "el pueblo no se rendirá ante la fuerza brutal de las fuerzas de seguridad".

La agencia MENA indicó que numerosos simpatizantes de los Hermanos Musulmanes, la cofradía de la que procede Mursi, fueron detenidos al margen de las manifestaciones en diferentes ciudades. Los Hermanos Musulmanes convocaron nuevas marchas para el sábado.

Las manifestaciones son organizadas por la Coalición de Defensa de la Legitimidad, que agrupa a los Hermanos Musulmanes y fuerzas afines, que rechazan el golpe militar que desbancó del poder a Mursi el 3 de julio pasado.