MELISA GARZA FUENTES
23 de diciembre de 2015 / 05:42 p.m.

Monterrey.- La mañana de este miércoles falleció Don Andrés, querido animador y parte importante del programa Acábatelo, y tras la triste noticia sus compañeros del set le agradecieron su cariño con un programa especial.

Don Andrés llegó al programa hace ocho años, cuando con sus ocurrencias y gracia cautivó al público y a los productores del programa, ganándose un lugar en el corazón de los televidentes.

Sin embargo, las críticas siempre lo abordaban dado a que había
quienes acusaban al programa de maltratarlo y humillarlo, pero fue el mismo Mario Bezares quien habló al respecto y aseguró que eso jamás pasó pues Don Andrés amaba su trabajo.

“A Don Andrés nunca se le ridiculizó […] Decían que lo ridiculizábamos o lo obligábamos a ponerse el disfraz por su edad avanzada y demás, pero la gente habla por hablar nada más, juzgan por juzgar”, dijo Mario Bezares.

Aclaró que a Don Andrés nadie lo obligaba a hacer nada, pues él amaba lo que hacía y todas aquellas ocurrencias que hacían reír al público eran creaciones que salían de su propiamente mente.

“Lo que sí te puedo decir hoy por hoy es que estoy muy contento por el trato y la ayuda que le pudimos dar a Don Andrés que fue su realización”, agregó.

Por otra parte, su hija Laura Quesada afirmó que él entraba y salía feliz del programa, pues le apasionaba divertir al público con sus ‘locuras’.

“Él lo disfrutaba mucho, nada más oía música y empezaba a bailar […] Nos hacía reír mucho”

Además asegura que 'hacer reir a la gente' era todo un sueño para él y en el programa pudo lograrlo.

Asimismo, cuenta que cuando Don Andrés ya no podía mover mucho su cuerpo, le pedía a ella que lo cambiara pues quería transformarse en su querido personaje de ‘La Coneja Martha”.

UN APRENDIZAJE

Mario Bezares asegura que el recordará a Don Andrés como ‘un amigo latoso’:

“Lo recuerdo como un amigo latoso, necio, caprichoso, yo creo que cuando ya llegamos a una edad como que nos volvemos a hacer niños, era muy necio, entonces siempre lo andaba yo regañando siempre le andaba diciendo cosas como niño chiquito […] y lo recuerdo con mucho cariño porque siempre él tuvo mucho cariño para mi,venía y me abrazaba, era muy agradecido.”

Pero eso no fue todo, pues asegura que también le dejó un gran aprendizaje:

“Aprendí que no tenemos edad para realizar nuestros sueños, no hay edad, no hay obstáculos. Él empezó a sus 73 años con nosotros e hizo lo que él quiso y se divirtió como nunca.”, culminó.

Fue a mediados de noviembre cuando Don Andrés pisó por última vez el estudio de Acábatelo y, sin importar su estado de salud, buscaba la manera de bailar y divertirse a lo grande en la televisión.