21 de abril de 2013 / 02:42 a.m.

Estados Unidos anunció el domingo que duplicará su ayuda no letal a la oposición siria mientras los principales patrocinadores de los rebeldes prometieron intensificar y ampliar su respaldo a la rebelión que ya lleva dos años para derrocar al régimen del presidente Bashar Assad.

Sin embargo el compromiso no llega a cubrir lo que la oposición ha aclarado que necesita: armamento e intervención militar directa para detener la violencia que ha matado a más de 70 mil personas. La Coalición Nacional Siria había pedido aviones no tripulados para acceder a lugares desde los cuales el régimen ha disparado cohetes, la imposición de exclusión de vuelos y la apertura de un corredor de protección humanitaria para garantizar la seguridad a los civiles.

En cambio, el gobierno del presidente Barack Obama se comprometió a suministrar más ayuda por un monto de 123 millones de dólares que podría incluir por primera vez vehículos blindados, chalecos antibalas, gafas de visión nocturna y otros equipos de defensa militar. Fue la única oferta concreta de respaldo internacional surgida en un encuentro maratónico de los ministros de relaciones exteriores de 11 naciones que apoyan a la oposición, en Estambul.

El secretario de Estado John Kerry anunció el nuevo paquete de asistencia en una declaración escrita al concluir la conferencia que comenzó el sábado por la tarde y se prolongó hasta la madrugada del domingo.

La asistencia adicional, que lleva el total de la ayuda no letal de Estados Unidos a la oposición a los 250 millones de dólares desde que comenzó la lucha "destaca el firme respaldo de Estados Unidos a una solución política para la crisis de Siria y para el avance de la oposición a una visión inclusiva y tolerante para una Siria post Assad", agregó.

Kerry señaló que una porción del nuevo dinero podría ser usada para cumplir con la reciente autorización del presidente Barack Obama de expandir los suministros al Ejército Libre Sirio al margen de los envíos médicos y de alimentos, para incluir objetos defensivos.

Funcionarios dijeron que tipo exacto de suministros se definiría en consulta con los aliados y rebeldes en el Consejo Militar Supremo.

Kerry también anunció una ayuda adicional de 25 millones de dólares en alimentos para los sirios que siguen dentro del país, al igual que aquéllos que han partido a países vecinos. Así, la contribución humanitaria para atender la crisis subiría a más de 409 millones de dólares.

Aunque complacida con la ayuda estadounidense, la oposición parecía profundamente contrariada especialmente por la pérdida de terreno en los recientes enfrentamientos con las fuerzas sirias, reforzadas por francotiradores pro gobiernistas que capturaron por lo menos una aldea en el área estratégica cerca de la frontera libanesa.

Antes de la reunión, la oposición expuso que necesitaba armas y municiones. Deseaba que sus aliados enviaran aviones no tripulados en territorio sirio para destruir la capacidad de cohetes de Assad y reiteró pedidos para la creación de zonas de exclusión de vuelos y corredores de seguridad para los civiles.

Pero ninguna de esas exhortaciones fue respondida por los ministros de relaciones exteriores en una declaración conjunta. En vez de eso sólo se limitaron a destacar "la necesidad de cambiar el balance de poder en el terreno".

AP