2 de abril de 2013 / 01:49 p.m.

Shanghái.- El caso de los más de 20.000 cerdos muertos arrojados en marzo por granjeros del este de China al río Huangpu, fuente de agua potable de Shanghái, ha llevado a descubrir que la carne de miles de animales muertos por enfermedad o frío se vendió en esa ciudad durante años.

""Los shanghaineses no se dan cuenta de cuántos cerdos muertos se han estado comiendo"", manifestó a la agencia oficial Xinhua el propietario de un restaurante de la ciudad de Jiaxing, próxima a Shanghái, de donde se cree que proceden casi todos los cadáveres retirados del Huangpu este año.

Según aseguró esta fuente, durante años hubo un tráfico ilegal de cerdos muertos entre Jiaxing y Shanghái para su venta en la metrópoli china.

""Una furgoneta puede llevar entre siete y ocho cerdos muertos, y era muy fácil evitar la supervisión sólo con poner unas tablas de madera en su interior"", explicó el restaurador, no identificado.

Conforme a la prensa local, en años pasados surgió todo un negocio ilegal de bandas que se dedicaban a recoger y vender en el mercado carne de cerdos muertos, hasta que este invierno la Policía hizo varias redadas ante el posible peligro para la salud pública.

En una de ellas, cerca de Jiaxing, se detuvo a doce sospechosos, a los que se confiscaron 12 toneladas de carne de cerdo con colorantes para disimular su mala calidad.

El jefe de otra de las bandas involucradas en ese negocio había procesado y vendido carne de 78.000 cerdos enfermos o muertos desde 2008, originarios de Jiaxing y de las provincias orientales de Jiangsu y Shandong, por lo que fue condenado a cadena perpetua.

Como consecuencia de la ausencia de bandas que compren ahora esos restos tras las redadas, este año los campesinos locales se deshicieron de sus cerdos muertos en los abundantes estanques, ríos y canales de la zona mucho más a menudo de lo habitual, lo que saturó el Huangpu y llevó el caso a la prensa.

Varios criadores de cerdos de Jiaxing dijeron a Xinhua que tienen que pagar 50 yuanes por cadáver porcino para que las autoridades lo retiren (6,2 euros, 8 dólares), una cantidad importante para un campesino chino, que podría ser compensada con el subsidio de 80 yuanes por animal que nunca percibieron (10 euros, 12,8 dólares).

Su alternativa era venderlos a las mafias del mercado negro, que les pagaban un yuan por cada 500 gramos (12 céntimos de euros, 16 centavos de dólar), tirarlos al agua o dejarlos en una cuneta, de donde solían desaparecer a la mañana siguiente.

Unos de los trabajadores designados como "recogedor oficial de cerdos muertos" en Jiaxing aseguró que su trabajo es muy fácil desde hace años, pues entre 2009 y 2012 no tuvo que recoger un solo cadáver porcino.

Entretanto, el mayor responsable político de la localidad hasta marzo pasado, como secretario general del Partido Comunista de China (PCCh) en la ciudad, Li Weining, acaba de ser promocionado a gobernador provincial de Zhejiang, mientras su sustituto en Jiaxing, Lu Jun, dijo ya que es prioritario resolver este problema de raíz.

En total han sido condenadas 17 personas desde 2009 por tráfico ilegal de cerdos muertos, destaca hoy el diario "Shanghai Daily".

EFE