14 de mayo de 2013 / 01:12 p.m.

Caracas • Unos 3 mil militares y policías venezolanos comenzaron ayer a desplegarse en Caracas, sobre todo en zonas pertenecientes al estado de Miranda (norte), gobernado por el líder opositor Henrique Capriles, como parte de un plan que se extenderá a todo el país para combatir la inseguridad.

“Hoy estamos aquí porque nos hemos decidido a luchar con toda nuestra alma para construir una patria segura”, dijo el presidente Nicolás Maduro al dirigirse a los escuadrones de militares, policías nacionales y municipales en el lanzamiento del plan Patria Segura 2013, en el complejo militar Fuerte Tiuna (oeste de Caracas).

En un mensaje transmitido en cadena nacional de radio y tv, Maduro calificó la inseguridad como “el problema más grave” del país.

El despliegue empezó por los municipios caraqueños de Sucre y Baruta, gobernados por alcaldes opositores y que pertenecen al estado Miranda, gobernado por Capriles, que no reconoció la estrecha victoria de Maduro en los comicios del 14 de abril y las impugnó ante el Tribunal Supremo de Justicia.

Cifras oficiales muestras que en el país se registraron unos 3 mil 400 homicidios en el primer trimestre de 2013 (16% en Miranda); mientras en 2012 los asesinatos subieron a 16 mil en todo el territorio nacional, una tasa de 54 muertes violentas por cada 100 mil habitantes, casi 14% más que en 2011.

Maduro, heredero político del fallecido presidente Hugo Chávez, también anunció más prestaciones sociales para el ejército y sus familias, instó a las Fuerzas Armadas a tener su propio canal de televisión y dijo que esta semana llegará al país un cargamento de 760 mil toneladas de alimentos, producto de acuerdos durante una reciente gira por países del Mercosur.

También anunció un alza de 20% a los precios controlados del pollo, carne, leche y quesos.

El fin de semana, Maduro dijo que hay un “desabastecimiento agudo” de algunos productos y acusó a la empresa privada por acaparar alimentos para desestabilizarlo.

En tanto, la venta de Globovisión, la única televisora privada en señal abierta identificada con la oposición, se concretó ayer junto con el anuncio de un viraje gradual hacia una línea de “centro”.

“La venta del canal se cerró”, dijo el sitio web de Globovisión al citar al vicepresidente del canal, Carlos Zuloaga, en una reunión con empleados en el principal estudio de la televisora.

En el encuentro, uno de los nuevos directores, Leopoldo Castillo, conocido periodista del canal y conductor del programa “Aló ciudadano”, anunció la decisión de “llevar la línea editorial hacia el centro” para no perder audiencia y anunciantes.

Los nuevos dueños son Juan Cordero, Raúl Gorrín y Gustavo Perdomo. Cordero, principal accionista de Seguros La Vitalicia y que asumirá como presidente del canal, encabezó la Bolsa de Valores de Caracas en 1989-93.

La venta comprende 80% de las acciones, que están en manos de dos familias, mientras que el 20% restante fue confiscado por el gobierno en 2010 a su dueño, que reclama su propiedad.

Agencias