25 de junio de 2013 / 02:01 p.m.

El emir de Catar, Hamad bin Jalifa al Zani, abdicó hoy oficialmente en su hijo el príncipe heredero, Tamim bin Hamad al Zani, y aseguró, en un discurso a la nación, que "ha llegado el momento para una nueva generación".

""Declaro que traspaso el poder al príncipe Tamim bin Hamad al Zani. Estoy seguro de que está a la altura de esta responsabilidad, de que merece la confianza y de que es capaz de soportar la responsabilidad y de cumplir su misión"", anunció el jeque Hamad, de 61 años.

El príncipe Tamim, que asumirá a sus 33 años los mandos del pequeño y rico país gasístico, es el segundo hijo del emir con la jequesa Moza y se convirtió en el heredero en 2003, tras la renuncia de su hermano mayor, Yasim.

Según el emir, ""ha llegado el momento de pasar página para que una nueva generación pueda dar un paso adelante"".

""Dios sabe que no he deseado el poder por el poder, ni he intentado gobernar por motivos personales"", señaló el emir, quien aseguró que solo "el interés nacional" ha guiado sus acciones al frente del emirato.

El emir y el príncipe heredero recibirán a lo largo del día de hoy, que ha sido declarado fiesta nacional, y de mañana, miércoles, a los ciudadanos cataríes que deseen jurar lealtad al nuevo jefe de Estado.

El jeque Hamad aseguró en su alocución que a partir de ahora desempañará "una nueva posición", sin especificar concretamente cuálés serán sus funciones ni su ocupación.

Además, instó a sus ciudadanos a "preservar los valores tradicionales y culturales" de su país, del mundo árabe y de la religión islámica.

El futuro emir catarí, Tamim, es conocido en el exterior por su implicación en el mundo del fútbol -fue el gran impulsor de la candidatura de su país a organizar el Mundial de 2022-, aunque ha sido preparado con una lista innumerable de cargos políticos, económicos y militares para su nuevo cargo.

EFE