29 de enero de 2013 / 12:44 a.m.

El ex dictador está acusado de genocidio por la matanza de unos mil 770 indígenas mayas ixiles ocurrida en el departamento de Quiché durante su mandato, en lo más cruento de la guerra civil guatemalteca.

 Guatemala • El ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt, de 86 años, enfrentará juicio por el genocidio de poblaciones indígenas durante su régimen entre 1982 y 1983, anunció este lunes un juzgado, en una histórica decisión por tratarse del primer ex gobernante en ser procesado por este delito en Guatemala.

"Se dicta auto de apertura a juicio en contra de José Efraín Ríos Montt por los delitos de genocidio y de deberes contra la humanidad", dijo el juez Miguel Gálvez, al leer la resolución en una pequeña sala del juzgado Primero B de Mayor Riesgo de Ciudad de Guatemala, abarrotada por familiares de víctimas, activistas humanitarios y militares retirados que apoyan al ex dictador.

"Se llega a establecer que existen fundamentos serios para someter a juicio oral y público por la supuesta probabilidad de su participación en los delitos que se le imputan", agregó el juez, en presencia de Ríos Montt, quien no se inmutó al escuchar la decisión.

En la sala solo se oyó un murmullo, mientras que familiares de las víctimas quemaron petardos en la parte baja del edificio de la Corte Suprema de Justicia, donde está ubicado el juzgado.

No fue sino hasta que el juez Gálvez finalizó la audiencia que se desataron los aplausos en la sala por parte de quienes buscan justicia por genocidio y la molestia evidente de los allegados a los militares.

"Vamos a presentar un amparo contra la resolución, no le tenemos ningún temor a afrontar el juicio, siempre que no sea un juicio injusto", afirmó a periodistas Francisco Palomo, uno de los abogados defensores del ex dictador, tras conocer el fallo del juez Miguel Angel Gálvez.

"Lo que esperamos es un juicio justo, no un linchamiento", insistió Palomo, quien había adelantado que esperaban una resolución de esa índole debido a la "gran presión internacional y por el tema mediático".

El anciano ex dictador está acusado de genocidio por la matanza de unos mil 770 indígenas mayas ixiles ocurrida en el departamento de Quiché (norte) durante su mandato, en lo más cruento de la guerra civil guatemalteca que dejó unos 200 mil muertos y desaparecidos entre 1960 y 1996.

En el mismo proceso, el juez también decidió abrir juicio por genocidio contra el general retirado José Rodríguez, ex miembro de la cúpula castrense de entonces y quien llegó al juzgado en silla de ruedas.

Gálvez citó a las partes para comparecer el próximo 31 de enero a una audiencia para la aportación de pruebas, tras lo cual definirá la composición del tribunal que llevará el juicio en un fecha por precisar.

El juez dispuso que, a la espera del juicio, los dos acusados quedan bajo la misma situación jurídica anterior: Ríos Montt bajo el arresto domiciliario que guarda desde hace un año, y Rodríguez internado en el hospital militar por supuestos quebrantos de salud.Tierra arrasada

Bajo el régimen del general Ríos Montt, quien llegó al poder tras encabezar un golpe de Estado en 1982, el Ejército aplicó la llamada política de "tierra arrasada" sobre poblaciones indígenas, a las que acusaba de colaborar con la guerrilla izquierdista, en el contexto de la Guerra Fría.

El general Héctor López, también ejecutor de la política contrainsurgente del régimen, está acusado igualmente de genocidio, pero exámenes médicos determinarán si puede afrontar un juicio luego de que sus abogados argumentaron que sufrió un derrame cerebral en diciembre.

La defensa de Ríos Montt argumentó que el ex gobernante nunca se enteró de las masacres cometidas por el Ejército. "Quieren colgar a Ríos Montt por algo que no hizo", sostuvo el abogado defensor Danilo Rodríguez, quien paradójicamente fue guerrillero por más de 22 años.

Vestido con traje formal gris, el ex dictador llegó puntual a la audiencia entre el saludo militar de sus seguidores y los gritos de "justicia" de familiares de las víctimas, apostados en las afueras de la sede de la Corte.

¡Justicia, justicia!

En la entrada del edificio, familiares de víctimas, que llevaban claveles rojos y fotografías de sus seres queridos, instalaron un altar improvisado, con ofrendas florales, incienso y velas.

La activista de derechos humanos, Iduvina Hernández, mencionó que con la decisión del juez "Guatemala da pasos positivos hacia la aplicación de la justicia", al procesar a un ex jefe de Estado por genocidio.

"Empieza a verse luz al final del túnel de la impunidad que ha dominado a Guatemala a lo largo de décadas", agregó la directora de la asociación Seguridad en Democracia.

Nery Rodenas, titular de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, calificó la resolución judicial como una "decisión histórica y valiente" para llevar justicia a miles de víctimas del conflicto armado interno y en especial a la población maya ixil golpeada durante el régimen de Ríos Montt.

"Se siente una emoción dividida, por un lado felicidad y por otro se piensa por mucha gente que vivió la persecución de los regímenes" militares, agregó el defensor de derechos humanos, Jorge Santos.

Voces externas también se pronunciaron en favor de la apertura del proceso.

"El juicio contra Ríos Montt es un paso histórico para la justicia", indicó la organización estadounidense Human Wrights Watch (HRW)en un comunicado difundido en Washington.

"Que un juez haya sometido a juicio a un exjefe de estado de facto representa un acontecimiento notable en un país donde tradicionalmente las atrocidades del pasado han quedado impunes", se congratuló el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco.

Gálvez convocó a esta audiencia tras escuchar la semana pasada los argumentos de la Fiscalía y abogados de familiares de las víctimas, y los de la defensa del anciano ex dictador.

EFE