11 de junio de 2013 / 04:13 p.m.

Ginebra• Más de 336 mil mujeres sirias, 272 mil en el interior del país y 64 mil refugiadas en países vecinos, darán a luz en los próximos nueve meses en un contexto de guerra, informó hoy el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

"En el mundo, la reproducción constituye una de las principales causa de muerte y enfermedad de las mujeres fértiles. En un contexto de guerra, las mujeres corren aún más riesgos como consecuencia de la precariedad de su situación", expresó en rueda de prensa el consejero para la Respuesta Regional de Siria de la UNFPA, Daniel Baker.

De los 6.8 millones de sirios que necesitan ayuda en el interior de Siria, 1.7 millones son mujeres y niñas en edad reproductiva -272 mil darán a luz en los próximos meses-.

Los países vecinos de Jordania, Líbano, Turquía, Iraq y Egipto acogen a un total de 1.6 millones de refugiados sirios, de los que 400 mil son mujeres y niñas en edad reproductiva -64 mil están embarazadas-.

"Estas mujeres puede que tengan que dar a luz sin los instrumentos básicos necesarios para un parto seguro", aseguró.

En este sentido, la UNFPA reflejó que como consecuencia de la guerra, el 36 por ciento de los hospitales públicos están fuera de servicio, el 21 por ciento parcialmente dañados y el 78 por ciento de las ambulancias públicas averiadas.

Baker declaró que el Fondo de Población está trabajando en la zona y logró ofrecer servicios durante el parto a mil 300 mujeres en Alepo y Damasco durante las dos últimas semanas, y que en el resto de Siria, unas 4 mil 800 mujeres podrían hacer uso de estos mismos servicios en clínicas o en los equipos móviles.

El consejero de la UNFPA agregó que el conflicto, que ya ha cumplido dos años, ha hecho aumentar el número de cesáreas, "ya que muchas madres optan por partos planificados para asegurarse de recibir atención médica".

"Entre el 35 y 65 por ciento de las mujeres dentro de Siria, en función de la zona, las mujeres se someten a una cesárea. Lo normal es que sólo el 15 por ciento de los partos sean de esta forma según la Organización Mundial de la Salud", justificó.

Baker también manifestó que la situación de las mujeres no sólo puede complicarse durante el embarazo, en muchos casos no esperado como consecuencia de la falta de planificación familiar durante el conflicto, sino que en tiempos de guerra aumenta la violencia sexual y los abusos domésticos.

"Además de los efectos psicológicos, la violencia sexual y doméstica puede causar graves consecuencias en la salud general de las mujeres", aclaró.

La UNFPA puso como ejemplo a unas 1,7 millones de mujeres en edad reproductiva que necesitan asistencia variada en el interior de Siria, pero de las que sólo el 31 por ciento reciben algún tipo de atención.

Baker señaló que en las dos últimas semanas su agencia ha logrado proporcionar ayuda psicológica a dos mil mujeres en el interior de Siria y a otras cuatro mil refugiadas en países vecinos.

"El dinero es esencial para seguir ofreciendo servicios médicos. Pedimos 40 millones de dólares, lo que es una cantidad pequeña. Ese dinero es vital para ofrecer servicios a las mujeres o permitir la contracepción", sentenció.

EFE