29 de noviembre de 2013 / 01:34 p.m.

Tokio.- Centenares de manifestantes entraron a la fuerza a las instalaciones del cuartel general del ejército de Tailandia para pedir el apoyo de los militares, además de irrumpir en las oficinas del partido de la primera ministra Yingluck Shinawatra.

Un portavoz del ejército aseguró que rompieron un candado y entraron en el patio, pero no ingresaron en ningún edificio, reportó el diario tailandés The Bangkok Post.

En la última escalada en la ola de protestas que piden la renuncia de la jefa de gobierno, por considerarla un títere de su hermano Thaksin Shinawatra, manifestantes de la oposición desafiaron este viernes los llamados del gobierno a negociar una salida pacífica al conflicto.

Tailanda vive las mayores protestas callejeras desde las masivas manifestaciones de 2010, que terminaron en una violenta represión por parte de las fuerzas armadas que dejaron decenas de muertos y cientos de heridos.

El ex primer ministro Thaksin Shinawatra, controvertido ex magnate de las telecomunicaciones fue derrocado por un golpe de Estado en 2006 y vive en un exilio autoimpuesto, pero se cree extensamente que es el verdadero poder detrás del asediado gobierno de su hermana menor.

Los manifestantes que exigen el fin del "régimen de Thaksin" gritaron este viernes: "Queremos sabes de qué lado está el ejército", cuando los dirigentes de las Fuerzas Armadas declararon anteriormente que no estaban dispuestos a apoyar a ninguna de las partes del conflicto.

Miles de personas, convocadas por la oposición tailandensa, se congregaron en el césped en el interior del complejo del ejército en el barrio histórico de Bangkok.

También otra multitud se reunió frente a la sede del gobernante partido Pheu, mientras la policía antidisturbios se mantuvo alerta protegiendo el edificio.

El movimiento en los dos frentes se produjo un día después de que los manifestantes cortaron la electricidad en la sede de la policía nacional, haciendo caso omiso a la petición de Yingluck para negociar una salida pacífica, luego que ayer ganó un voto de confianza en el parlamento.

Aunque el número de manifestantes ha caído bruscamente desde que una multitud estimada en hasta en 180 mil personas se unieron a una marcha de la oposición el domingo pasado en la capital tailandensa, el conflicto parece que se profundizará en los próximo días.

Este fin de semana, los organizadores buscarán un último jalón a su movimiento antes de las celebraciones por el cumpleaños del venerado rey Bhumibol Adulyadej, el 5 de diciembre, que se caracteriza tradicionalmente en una atmósfera de calma y respeto.

La actual ronda de protestas comenzó como una respuesta a un proyecto de ley de amnistía respaldada por el gobierno que podrían haber ampliado el perdón a Thaksin Shinawatra y abrir la puerta para su regreso a Tailandia.

El líder de las protestas antigubernamentales, el exviceprimer ministro Suthep Thaugsuban, ha afirmado que, si bien su grupo "prefiere los medios pacíficos", está "preparado para morir en el campo de batalla".

Notimex.