24 de mayo de 2013 / 02:18 p.m.

Beijing• Un alto enviado de Corea del Norte entregó el viernes una carta del líder norcoreano Kim Jong Un al presidente chino Xi Jinping y le dijo que su país tomará medidas para reincorporarse a las conversaciones de desarme nuclear de seis naciones, en una aparente victoria de los esfuerzos chinos por tratar de que su controversial aliado reduzca las tensiones.

La visita del vicemariscal norcoreano Choe Ryong Hae forma parte de los esfuerzos por enmendar las relaciones después que Pyongyang disgustó a China con recientes desaires y medidas para desarrollar su programa nuclear.

Chloe entregó la carta manuscrita a Xi en una reunión vespertina en el Gran Salón del Pueblo en el centro de la capital china, dijo el Servicio Noticioso Chino, organismo oficial. No dio detalles sobre su contenido.

Corea del Norte está dispuesta a trabajar con todas las partes para "resolver adecuadamente las cuestiones relevantes por medio de las conversaciones entre las seis partes y otras formas", dijo Choe según la emisora estatal china CCTV.

Agregó que Pyongyang está "dispuesta a tomar medidas activas a este respecto".

Choe no ofreció detalles acerca de cómo Corea del Norte planea reanudar las conversaciones. Su país ha renegado de compromisos previos en las conversaciones, interrumpidas desde el 2009 por desacuerdos acerca de cómo verificar las medidas que tomaba Pyongyang para poner fin a su programa nuclear.

China ha estado bajo intensas presiones de Washington para lograr que Corea del Norte reduzca las tensiones y prosiga el diálogo.

Xi reafirmó los vínculos de larga data entre los vecinos comunistas e instó a todas las partes a "mantener la calma".

Las conversaciones deberían apuntar a poner fin a los programas nucleares de Corea del Norte y "mantener una paz y estabilidad duraderas en la península y en el noreste del Asia", dijo Xi, según el medio oficial.

La reunión tiene lugar después de una pausa inusual de un semestre en los contactos de alto nivel entre ambas naciones, durante las cuales Pyongyang disgustó a China al lanzar cohetes y efectuar una prueba nuclear, lo cual elevó las tensiones con Corea del Sur y Estados Unidos.

Beijing consideró dichas acciones como una afrenta a sus intereses en la estabilidad regional y manifestó su disgusto sumándose a Estados Unidos para respaldar las sanciones de las Naciones Unidas al gobierno norcoreano, y además interrumpió las operaciones con el Banco de Comercio Exterior de Corea del Norte.

AP