20 de febrero de 2013 / 05:14 p.m.

Nueva Delhi • Trabajadores destruyeron vehículos y dañaron fábricas hoy cerca de Nueva Delhi, la capital india, en el inicio de una huelga de dos días convocada por los grandes sindicatos por una escalada de precios.

Unos 400 trabajadores en huelga arrojaron piedras contra fábricas en el polo industrial de Noida, a unos 16 kilómetros al este de la capital, para forzar su cierre, dijo un testigo de Reuters.

La policía embistió a bastonazos contra los trabajadores para detener la violencia. Siete autos fueron incendiados, al igual que un camión de bomberos, y una decena de autos fueron dañados.

"En mi propia fábrica, la turba trepó por las paredes, ingresó y se llevó computadoras, y dañó la entrada al edificio", dijo un propietario de una fábrica, Pankaj Sadh, al canal de televisión NDTV.

La violencia estalló también en otras partes del país, cuando los trabajadores, furiosos en particular por los elevados precios del combustible, trataron de mantener a los vehículos fuera de los caminos. Un sindicalista murió en la ciudad norteña de Ambala, dijeron los medios.

Oficinas y fábricas estaban cerradas en muchos lugares y el transporte fue alterado. Sin embargo, Nueva Delhi, y el centro de los negocios, Mumbai, no fueron afectados en general y los mercados financieros estuvieron abiertos.

La huelga se produce cuando el alicaído gobierno se prepara para presentar un presupuesto de austeridad al parlamento, al tiempo que intenta superar un escándalo de corrupción en un negocio de armas.

El parlamento comienza su sesión presupuestaria el jueves y el gobierno debe presentar su plan de gastos para el año fiscal 2013/14 (abril-marzo) la próxima semana.

Varios responsables han dicho a Reuters que el gobierno planea reducir una meta de gasto público en hasta 10 por ciento para evitar una rebaja de calificación de deuda soberana, por más que eso podría generar más dolor económico en el corto plazo.

El gobierno también está a la defensiva por acusaciones de la policía italiana de que funcionarios del grupo de defensa Finmeccanica pagaron sobornos en un acuerdo de 750 millones de dólares para vender helicópteros India VIP fabricados por su subsidiaria anglo-italiana AgustaWestland.

El primer ministro Manmohan Singh, que enfrenta la peor desaceleración económica en una década, ante unas elecciones generales programadas para inicios del 2014, había pedido a los gremios que cancelaran la huelga, pero se rehusaron.

"Queremos que el gobierno tome nota de esto", dijo Akhtar Hussain, vicepresidente de Bharatiya Mazdoor Sangh, o Sindicato de Trabajadores de India.

"Ellos creen que pueden ignorar nuestras demandas pero deben saber que ya fue suficiente. Queremos que se cumplan nuestras demandas. El gobierno tiene que ponerse serio", agregó.

REUTERS